El captor (Robert Budreau)

Título: El captor
Título original: Stockholm / The Captor

Elenco:
Ethan Hawke (Kaj Hansson / Lars Nystrom)
Noomi Rapace (Bianca Lind)
Mark Strong (Gunnar Sorensson)
Christopher Heyerdahl (Chief Mattsson)
Thorbjørn Harr (Christopher Lind)
Gustaf Hammarsten (Taxista)
Mark Rendall (Elov Eriksson)
John Ralston (Detective Jakobsson)
Ian Matthews (Detective Halsten Vinter)
Bea Santos (Klara Mardh)

Año: 2018
Duración: 92 min.
País: Estados Unidos
Director: Robert Budreau
Guion: Robert Budreau
Fotografía: Brendan Steacy
Música: Steve London
Género: Drama. Comedia

Con el título de Stockholm y traducido como El Captor está película de Robert Budreau, autor también del guion, nos sitúa en 1972, en la ciudad sueca de Estocolmo, en el principal banco del país, al que llega un hombre dispuesto a atracarlo. Son otros años y no había medidas de seguridad como las de ahora así que el atracador llega, saca el arma de su bolsa y dispara al aire para llamar la atención. Casi de inmediato una empleada pulsa un botón de alarma que pone en alerta a la policía. El atracador deja salir a todos los rehenes a excepción de dos mujeres, a las que sumará otro hombre que durante horas ha permanecido escondido. Fuera del banco rápidamente se congregan periodistas, policías, francotiradores y curiosos. El atraco pasa a retransmitirse en directo. Las reivindicaciones del captor pasan porque liberen a un preso su colega Gunnar (Mark Strong) y lo metan junto a él en el banco. Hecho. El primer ministro sueco es interpelado y es el responsable de la negociación y a él se le exige un coche y dinero para escapar con los rehenes si no quieren que sean ejecutados.

Toda la película transcurre en el banco durante unos cuantos días. Tiempo en el que conocerse. El captor y su segundo no son gente violenta, parecen dos pardillos que están haciendo una gamberrada y lo dramático se convierte en una chanza hilarante y una de las empleadas del banco, Bianca (Noomi Rapace), comienza a sentir algo hacia su captor, Lars (Ethan Hawke), sufriendo el síndrome de Estocolmo, terminó que surge precisamente en este momento histórico y en ese lugar, pues la película está basada en hechos reales. Los periodistas no dan crédito con la actuación de los rehenes, que están dispuestos a colaborar con sus secuestradores de forma voluntaria y en sus crónicas dicen que les han lavado el cerebro.

Durante el secuestro suenan las canciones de Bob Dylan que los captores también cantan, juegan a las cartas y aquello parece un campamento de verano, pero indoor. La policía mientras tanto trata de reducir a los secuestradores con escaso éxito, pero todo tiene un final que no escatimará la emoción, pero sí la sangre, lo cual siempre es de agradecer.

El captor, disponible en Filmin, resulta un drama curioso, un película singular porque aquí lo del atraco parece lo de menos y se abunda más, aunque no demasiado, en la psicología de los personajes, resultando divertida e hilarante a ratos, por su tono amable.

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