Café Society (Woody Allen, 2016)

Revisando la filmografía de Woody Allen he visto la mayoría de sus películas. Sin embargo veo que he escrito sobre pocas de ellas. Allá por los 90 y buena parte de los2000 me vi todos sus estrenos en cine. Y eso es algo que cuando se dice de Woody Allen nos referimos a una película por año, cosa que ha seguido más o menos manteniendo desde sus inicios como director, y que para sus admiradores es de agradecer.

En Café Society no tenemos a Allen como actor, aunque sí es el protagonista, ya que el personaje interpretado por Jesse Eisenberg es el alter ego del director neoyorkino. Podemos ver su alargada sombra en cada una de sus frases y actitudes. Y hablando de New York, a pesar de repartirse la localización con Hollywood, la mitad de la acción transcurre en esa ciudad, que monopolizara muchas de sus películas, aunque hay que decir que la ciudad en este caso no tiene demasiado protagonismo.

Se nos cuenta una historia de sueños no cumplidos, de amores no llevados a buen puerto y de fracaso disfrazado de éxito, temáticas muy del gusto de Allen y de sus charlatanes personajes. A pesar de no tener su rostro, identificamos al protagonista con la personalidad de Allen. Se echan de menos las frases para recordar o el humor tan ácido que tienen otras de sus películas. En ambos aspectos la película flaquea un poco y la historia parece más realizada para echar en cara a Hollywood su propia banalidad. Ni que hiciera falta.

Es una de esas película de cine hablando de cine, en este caso el de la época mágica de los años 30 en los que ya Hollywood era la meca del cine y lugar donde muchos querían cumplir sus sueños como las grandes estrellas a las que veían en los cines. En ese sentido la ambientación está muy bien conseguida.

La elección de actores que hace Woody Allen en muchos de sus trabajos es algo que me desconcierta. En este caso la protagonista femenina es Kristen Stewart que está (es) sosísima. Cada vez que intenta expresar algo con el rostro hace falta que otro de los personajes haga algún comentario sobre como se siente (te veo pensativa, estás triste?…) porque sino es imposible que transmita ningún sentimiento. Pero por otra parte, no es algo que me extrañe de esta actriz, que no se puede decir que tenga el don de la elocuencia ni de la comunicación no verbal ni en esta, ni en otras películas que ha interpretado.

Por Jesse Eisenber no hubiera dado un duro tampoco, pero sale al paso de forma más o menos solvente. Tampoco vería a priori a Steve Carell para una película de Woody Allen pero ahí está, en un personaje secundario que aparece bastante, pero de peso en la historia, ni fu ni fa, es prescindible y no tiene momentos memorables.

En general es una película de las que se deja ver, con Woody Allen dando una vuelta más de tuerca a sus temas de siempre: la relaciones de pareja, la industria del cine, la psicología, el éxito,… No pasará a la historia como una de sus mejores obras, pero la veo digna para lo que se ve hoy en día en muchos casos.

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