El ritmo de la venganza (Reed Montano)

Título original: The Rhythm Section
Año: 2020
Duración: 109 min.
País: Reino Unido
Dirección: Reed Morano
Guion: Mark Burnell (Novelas: Mark Burnell)
Música: Steve Mazzaro
Fotografía: Sean Bobbitt
Reparto: Blake Lively, Jude Law, Sterling K. Brown, Daniel Mays, Raza Jaffrey, Nasser Memarzia, Ivana Basic, Degnan Geraghty, Nuala Kelly, Richard Brake, Max Casella, Geoff Bell, Tawfeek Barhom, Jade Anouka, Ibrahim Renno, Jack McEvoy, Amira Ghazalla, Maceo Oliver

Una producción como esta en la que el guion se puede escribir en la cara de una servilleta se lo juega todo en las escenas de acción, porque no hay mucho más. Sorprende la transformación físicia de Blake Lively, al menos en el tema capilar, porque en cuanto al cuerpo lo sigue teniendo igual, no se ha puesto cachas Blake para rodar esta película de acción.

Una joven pierde a toda su familia cuando viajaba en avión. Un día un periodista le informa a la joven de que no se trató de un accidente sino de un atentado.
La joven Stephanie que se la pasa drogándose y prostituyéndose en Londres siente el agijón de la venganza y de la noche a la mañana con la ayuda de una exagente del MI6 con el rostro de Jude Law recibirá una exhaustiva al tiempor que irrisoria formación en el arte de matar, la conducción, defensa personal y todo esto tan manido en plan «pequeño saltamontes».

Lo mejor son las escenas en las que hay persecuciones de coches, por su verosimilitud. Las escenas de lucha son de risa, porque Lively es como una mosca estampándose contra un elefente, pero sea que siempre sale airosa.


Por el medio Stephanie recibe encargos, bajo la identidad falsa de una criminal dada por muerta, con la que ir consiguiendo todos sus propósitos, eliminando a todos los que tuvieron que ver la aniquilación familiar.

La película no hay por dónde cogerla por su inconsistencia, absurdidad e inverosimilitud. Sumar escenas de acción, cuando las hay, porque para esto hay que esperar bastante, para no ofrecer nada nuevo, le lleva a uno a formularse esta pregunta. ¿Es necesario que para ver a Blake con el pelo corto y de distintos colores haya que armar semejante tinglado, nada menos que rodar una película? La respuesta es no. Para nada.

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