Hacia el sur crítica película

Hacia el sur cartel películaDirección: Laurent Cantet.
País: Francia. Año: 2005. Duración: 105 min. Género: Drama.
Interpretación: Charlotte Rampling (Ellen), Karen Young (Brenda), Louise Portal (Sue), Ménothy César (Legba), Lys Ambroise (Albert), Jackenson Pierre Olmo Díaz (Eddy), Wilfried Paul (Neptune), Michelet Cassis (Charlie), Jean-Robert Pierre (Chico).
Guión: Laurent Cantet y Robin Campillo; basado en tres relatos del libro «La chair du maître» de Dany Laferrière.
Producción: Caroline Benjo, Carole Scotta y Simon Arnal-Szlovak.
Fotografía: Pierre Milon. Montaje: Robin Campillo.
Diseño de producción: Franckie Diago.
Vestuario: Denis Sperdouklis.

El turismo sexual no es una novedad, si lo es que sean un grupo de mujeres las cuales en los años 70 se trasladen a la isla de Haití a pasar una temporada vacacional rodeadas de jóvenes negros con los que practican el sexo a cambio de dinero u obsequios.

Brenda llega a la isla anhelando reencontrarse con Legba al que conoció tres años antes, llevándola al orgasmo por vez primera en su vida, pasados los cuarenta. Una vez instalada en el hotel, junto al mar, ve a Legba, el cual es solicitada por otras turistas. Entre las mujeres que allí moran, todas extranjeras, unas americanas y otras francesas, surge un hermanamiento en los afanes y propósitos. Allí lejos del mundanal ruido, se sienten libres y gozosas, dan rienda suelta a sus apetitos sexuales sin trabas corporales y morales. Es otro mundo dicen, aquí todo es posible.

Entre Ellen y Brenda surge una rivalidad por gozar de los favores sexuales de Legba, el cual pica en cada nido sin comprometerse con ninguna de sus amantes, a las que les da lo que han venido a buscar; sexo.

Como telón de fondo se muestra de pasada la corrupción policial, las masas de jóvenes en la calle sin trabajo, la salida que supone para algunos de ellos, prostituirse con extranjeras. Su orgullo no obstante hace que Legba no ceda a los caprichos de sus amantes y niegue una y otra vez la posibilidad de dejar el país del brazo de alguna de ellas, porque ofertas no le faltan.

En la segunda mitad de la película esta pierde mucho fuelle, una vez que ya vemos de que va la historia, qué buscan las mujeres y el trato que les brindan los jóvenes de la playa, se adentra la historia por algo parecido a una denuncia social, la otra cara de esos pueblos que viven del turista, con el que mantienen una relación de amor(sexo)-odio. Como dice uno de los camareros peor que las guerras, que las armas, es el dólar, que una vez en la isla ha pudrido todo cuanto toca.

Meritorias son las interpretaciones de Karen Young y Charlotte Rampling, así como del actor Ménothy César en su rol de playboy.

A pesar de los rollitos de una noche, de las liberaciones momentáneas, el corazón quiere más, reclama la exclusividad de un cuerpo de una mente, a veces con consecuencias fatales. Pero queda mucho territorio que recorrer, muchas islas que visitar, otros cuerpos en los que verterse que piden ser colmados. El dólar se mueve como lo hace el turista sexual, un depredador que nunca se sacia.

La dirige Laurent Cannet, ganador de la Palma de Oro en Cannes 2008 con su película «Entre les murs»

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