Lo spazio bianco (Francesca Comencini, 2009)

Lo spazio bianco cartel películaDirectora: Francesca Comencini
Guión: Francesca Comencini, Federica Pontremoli
Elenco: Margherita Buy, Salvatore Cantalupo, Guido Caprino, Maria Paiato, Gaetano Bruno, Antonia Truppo, Giovanni Ludeno
Fotografía: Luca Bigazzi
Montaje: Massimo Fiocchi
Productora: Fandango DISTRIBUZIONE: 01 Distibution
País: Italia
Año: 2009
Género: Dramatico
Duración: 98 Minutos

Lo spazio bianco es una de las películas italianas que tiene este año una candidatura en los Premios David di Donatello (como los Goya en España. “La prima cosa Bella” de Paolo Virzì es el film que obtiene el mayor número de nominaciones, dieciocho, Mientras que “L´uomo che verrá” , de Giorgio Diritti, cuenta con 16, “Vincere” de Marco Bellocchio con 15; “Baaría” de Giuseppe Tornatore con 14 y “Mine vaganti” de Ferzan Ozpetek, con 12 nominaciones, otras como Cosmonauta, Fortapàsc, La doppia ora, Alza la testa, L´uomo fiammifero o Lo spazio bianco, cuentan con menos nominaciones. Casi todas estas películas serán comentadas en breve, en el apartado que dedicamos al cine italiano). Esto a priori no implica nada, ya que la calidad de una película no guarda relación con las candidaturas o premios recibidos, habida cuenta de que muchas películas de calidad no contando con los medios disponibles por una gran distribuidora las más de las veces pasan desapercibidas tanto para la crítica como para el gran público. Tras esta mínima disertación entremos en harina.

La protagonista es María una atractiva mujer que supera los cuarenta, la cual da clase de italiano en un aula, a su pesar itinerante, que obliga a ella y a sus esforzados alumnos, como si de un circo se tratara, a ir cambiando cada dos por tres de aula, pues al parecer las autoridades locales de la ciudad de Nápoles no son capaces de ofrecerles un emplazamiento fijo.

María es una mujer divorciada, independiente, sin hijos, atribulada, caótica, sin amarre emocional de ningún tipo, a no ser por la estrecha relación que mantiene con su hermano. Un buen día María acude a un cine, allí conoce a un hombre que está viendo una película con un bebé que no deja de llorar. La próxima vez que los vemos ambos aparecen teniendo sexo, luego se acostarán unas cuantas veces más y fruto de ello María quedará embarazada. De las dos opciones que se le presentan María opta por no abortar y tener a su bebé, en su solitario (deviniendo un nacimiento ilegítimo, pues al parecer en Italia esa consideración tienen los hijos que nacen sin que figure el padre por ninguna parte) pues nada más sabremos de su amante, el cual nace antes de tiempo, yendo a parar a una incubadora, donde María pasará las horas muertas, viendo el mundo a través de un cristal donde reposa el frágil cuerpo de Irene, su hija, quien está por ver si será capaz de salir adelante, luchando día a día por conseguirlo, mientras se desespera con la espera, impotente ante una situación que lejos de poder controlar la consume y desquicia.

Margherita Buy es Maria Lo spazio biancoLa situación dramática que vivirá María menguará en algo su sequedad volviéndola algo más humana, menos borde, al poner los pies en la tierra mundana, en contacto con otras mujeres que como ella, esnifan los días (58 en el caso de María) de sus hijos prematuros con deleite, como si fuera alimento esencial.

Todo el peso de la historia recae sobre la actriz Margherita Buy, quien ha acreditado en su dilatada carrera como actriz, que se mueve como pez en el agua en cualquier rol (Il Caimano, Giorni e Nuvole. Saturno contro, La sconosciuta.…). Aquí hace creíble los pormenores de una mujer correosa, inasible, adusta, cuya mutación espiritual, paulatina, es factible gracias a ella, a sus miradas, a sus gestos, a sus cambios de tono, etc….

Corre el riesgo Lo spazio bianco, de convertirse en un dramón, en una caricatura del sufrimiento. Esto no ocurre, la historia bascula entre la sobriedad y el sentimentalismo, en un punto intermedio, algo parecido a ese Spazio Bianco, el limbo, la sala blanca, donde descansan las madres de los recién nacidos prematuros. Una película interesante y singular que sale de las tramas más trilladas y convencionales, para trazar sin apenas titubeos la forma etérea de la esperanza y deja para el recuerdo momentazos como la salida de María y Mina a comprar ropa para sus hijas, ropa de bebé que no es lo suficientemente pequeña para ellas.

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