Max Payne (2008)

Max Payne cartel películaDirección: John Moore.
País: USA. Año: 2008. Duración: 99 min.
Género: Acción, thriller.
Interpretación: Mark Wahlberg (Max Payne), Mila Kunis (Mona Sax), Beau Bridges (B.B. Hensley), Chris «Ludacris» Bridges (James Bravura), Olga Kurylenko (Nathasha), Amaury Nolasco (Jack Lupino), Chris O’Donnell (Jason Colvin).
Guión: Beau Thorne; basado en el videojuego.
Producción: John Moore, Julie Yorn y Scott Faye.
Música: Marco Beltrami y Bucks Sanders.
Fotografía: Jonathan Sela. Montaje: Dan Zimmerman.
Diseño de producción: Daniel T. Dorrance.
Vestuario: George L. Little

Tomando como punto de partida el videojuego del mismo nombre (algo que “a priori”, no tiene porque redundar ni positiva ni negativamente en el resultado final de una película, dado que tan válido puede ser un libro, un videojuego o la idea original de cualquier guionista como fuente original que será traspuesta en la gran pantalla), nos encontramos ante una película que hemos visto mil veces.

Max Payne”, no es otra cosa que una acumulación de tópicos y secuencias manidas, para contar una anodina historia mezcla de cine policiaco y ciencia ficción, entreverado con mitologías falsas, donde no cabe la interacción, que sí ofrecen por contra los videojuegos.

El protagonista es Max Payne, un policía que no ha superado la muerte de su mujer y de su hijo de pocos meses, ambos asesinados. Desde ese luctuoso momento, su misión terrenal pasa por encontrar al autor de las muertes familiares. El caso sigue abierto y Max hace de su capa un sayo e investiga por su cuenta y riesgo tratando de atar cabos que le lleven a la resolución del mismo.

Digo que la historia es previsible, porque ya de entrada no falta la “femme fatale”, vestida de rojo, y con el cuerpazo de la actriz Olga Kurylenko (a la que podemos ver hoy mismo en Quantum of solace, Hitman), la cual tras pasar por la cama de Max, sin que haya revolcón, muere minutos después. También fallece poco después el amigo de Max, y todas las miradas se vuelven sobre el policía, ya que ha estado con los dos fiambres, pocas horas antes de morir.

En escena aparece la hermana de la difunta, que apoyará a Max en sus pesquisas policiales, una vez que éste le convenza de que ambos están en el mismo lado, y que el hombre que mató a su mujer es el mismo que ha matado a su hermana.

En una media hora final que es un auténtico tostón, no faltan los tiroteos, las confesiones y venganzas. Al estilo de producciones como Matrix o Wanted, los cuerpos se cimbrean como espadañas y las imágenes son al ralentí, provocando un impacto nulo, en el espectador, que tras Matrix (y con la explosión de la infografía digital) ya se asombra de muy pocas cosas, máxime si le ofrecen más de lo mismo con unos efectos especiales chusqueros, nada espectaculares y una historia de escaso mordiente (con personajes reducidos a meras caricaturas), que no avanza en ninguna dirección, más allá de mostrar el continuo deambular de los personajes entre edificios y zonas de sombra, bajo un cielo cubierto de ángeles negros.

Max cuenta con la ayuda de B.B, el cual fue amigo de su padre, y para cuya farmacéutica trabajaba la difunta mujer de Max. B.B no es trigo limpio y es quien mueve los hilos en la sombra, antes de quitarse la máscara del mal, bajo la que se esconde.

El caso, es que la mujer de Max, descubrió una sustancia la cual en según que personas, provocaba sensación de inmortalidad y unas facultades físicas capaz de permitirles arrostrar cualquier desafío. La sustancia se probó con soldados americanos, y uno de ellos, un tal Lupino, es el que merced a dicha sustancia se ha convertido ahora en el jefezuelo local, mientras que la mayoría de la gente queda enganchada a esa droga, para luego tener visiones apocalípticas y finalmente morir agarrados a esos ángeles negros, que les llevan en volandas a la otra vida.

… “todavía no, aún no es el momento”, escucha Max cuando quiere tirar la toalla y reunirse con su mujer en el más allá. No tampoco faltan frases lapidarias como ésta “está buscando algo que Dios querría ocultar«.

En resumen, que Max Payne me ha parecido, insulsa y aburrida, y poner en marcha proyectos así no es otra cosa a mi entender que tirar millones de dólares, al tiempo que nos hacen perder una hora y media de nuestro tiempo con majaderías semejantes.

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1 comentario en «Max Payne (2008)»

  1. mmmm, me parece que te pegaste un mal follón antes de verla porque la pelicula es algo completamente distinto a lo qeu describes.

    si jugaste max payne, te gustara la pelicula mas alla de los personajes, por la historia distinta pero coincidente. Claramente no se si lo jugaste porque si reclamas por el Bullet time cuando este fue el primer juego en tenerlo, realmente se qeu tu critica no tiene sentido.

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