Precious (Lee Daniels 2008)

Precious poster movieTítulo original: Precious: Based on the novel ‘Push’ by Sapphire.
Dirección: Lee Daniels.
País: USA. Año: 2008.
Duración: 109 min.
Género: Drama.
Interpretación: Gabourey Sidibe (Clareece “Precious” Jones), Mariah Carey (Sra. Weiss), Lenny Kravitz (John), Susan L. Taylor, Mo’Nique (Mary), Paula Patton (Srta. Rain), Sherri Shepherd, Stephanie Andujar (Rita), Chyna Layne (Rhonda), Angelic Zambrana (Consuelo).
Guión: Damien Paul; basado en la novela “Push” de Sapphire. Producción: Lee Daniels, Sarah Siegel-Magness y Gary Magness.
Música: Mario Grigorov. Fotografía: Andrew Dunn. Montaje: Joe Klotz. Diseño de producción: Roshelle Berliner. Vestuario: Marina Draghic

Precious no lo ha tenido fácil. A sus 16 años su padre la ha violado desde su más tierna infancia. A resultas de lo cual tiene una niña con síndrome de down y otra en camino. Todo ello ante la mirada impasible de su madre, la cual la llama puta acusándola de haberle robado su macho, desairada porque «su hombre» ha tenido más hijos con su hija que con ella (Precious es hija única). A esto hay que sumar que Precious es golpeada por su madre, insultada, vejada, zarandeada por los jóvenes del barrio que la llaman ballena, sin encontrar nada a lo que aferrarse, de ahí que la idea de desaparecer del mapa no se la antoje como una mala opción.

Salir de ese pozo de mierda no es fácil y si hay quien lo consigue gracias a la música (muchos merced al rap), al teatro (como ese grupo de gitanas que interpreta ahora La casa de Bernarda de Alba por territorio nacional), otros lo logran gracias a la educación. Todo gran viaje comienza con un gran paso y en llevar a la práctica ese axioma, se afana la Srta Rain, una profesora con Precious, la cual tiene un talento especial para las matemáticas, y quien desde joven ha reflexionado sobre las palabras que le dedica su madre, llamándola ignorante, imbécil, inútil, creyendo que puede haber algo más que pasar el día encerrada en casa, planchando el culo sobre una silla, bebiendo y fumando frente a un televisor, sin buscar trabajo, mantenida gracias a los cheques de la seguridad social,como hace su madre, espejo (roto) en el que no conviene mirarse.

Al quedarse de nuevo embarazada es expulsada de su centro y va a parar a un edificio donde se imparte una educación especial, donde Precious y otras jóvenes de lo más variopinto, podrán aprender a leer y escribir, puediendo así acabar secundaria y quien sabe si acceder a la universidad. Al igual que en la película Diarios de la calle, se manifiesta el cambio que supone en una persona saber leer y escribir. De esta manera a través de sus lecturas y sobre todo de sus escritos Precious, es capaz de ordenar sus ideas, sus anhelos, de plasmar en un folio sus sueños, sus miedos, su atroz pasado, de tal manera que una vez planteado el problema pueda buscarle una solución y a pesar de su corta edad, tomar las deciones pertinentes que le hagan prosperar y apartarse de todo lo vivido hasta entonces, cortando los lazos familiares.

A fin de aliviar algo el ambiente irrespirable en el que se mueve Precious, hay ciertos momentos surrealistas donde Precious fantasea, reemplazando lo realidad por lo anhelado; como una madre que la quiera, un espejo que le devuelva una figura blanca, rubia y estilizada, un profesor de matematicas que le haga morritos, o verse en una plataforma aclamada por todos, cegada por los flashes de las cámaras, con atractivos jóvenes que se mueran por sus huesos. En un momento determinado incluso vemos a madre e hija hablando italiano, reemplazando a Sofia Loren (en la película Dos mujeres).

Como reclamo aparecen gente muy conocida como Mariah Carey y Lenny Kravitz, la primera como funcionaria de los servicios sociales y el segundo como enfermero. Los papeles protagonistas son para Mo´nique y Gabourey Sidibe, las dos estupendas en sus trabajos, los cuales han sido avalados con multitud de premios, Oscar incluidos.

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1 comentario en «Precious (Lee Daniels 2008)»

  1. Me resultó maniqueo. Muy americana. El rol de la madre se me antoja desmesurado. He visto películas que versan sobre el afán de superación mejores que esta, En busca de la felicidad por ejemplo. Si hablamos de maldad me quedo con La cinta blanca.

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