The seasoning house (Payl Hyett 2012)

The seasoning house
Director: Paul Hyett
Guión: Paul Hyett, Conal Palmer
Elenco: Rosie Day (Angel) Kevin Howarth (Viktor) Sean Pertwee (Goran)
País: Reino Unido
Año: 2012
Duración: 95 minutos
Música: Paul E. Francis
Casting: Manuel Puro
Fotografía: Adam Etherington

Lo que más me sorprende, para mal, de una película como esta, es que la situación que vemos en la película, que es una ficción, pero al mismo tiempo es real, la hayamos asimilado de tal manera, que la podamos ver en una pantalla y no nos indigestamos viéndola, sino que nos quedemos pegados a la pantalla hasta que la misma acaba, entre atontados, hipnotizados y asqueados.

La historia se sitúa en los Balcanes, durante la guerra que tuvo lugar allí en los 90. Unos milicianos campan a sus anchas pegando tiros a diestro y siniestro, con total impunidad, violando mujeres y llevándose presas a otras tantas adolescentes o niñas, con idea de someterlas luego en prostíbulos, bajo un régimen esclavista.

A los golpes, puñetazos, patadas y cuantas otras vejaciones osemos imaginar que reciben de los hombres (más bien bestias), que allí acuden a saciar su apetito sexual con niñas, hay que sumar la sordidez, suciedad podredumbre del ambiente, y las drogas que les inyectan para que de esta manera sean más sumisas, complacientes y finalmente dependientes, entrando en un bucle del que saldrán con los pies por delante, para ser luego alojadas a las afueras del prostíbulo en un montículo, propio de un campo de concentración nazi.

Una de estas adolescentes, sordomuda, de nombre Angel, es el ojito derecho del dueño del lupanar, y esto la libera del trato carnal, realizando otras muchas tareas, como pinchar a las otras niñas y maquillarlas, para que estén presentables. Acomodada en su situación, todo cambia, cuando Angel entabla amistad con una de estas esclavas sexuales, que conoce el lenguaje de signos. Angel echa entonces la vista atrás, dinamita el muro de hormigón donde estaban sepultados sus recuerdos, y decide entonces tomar cartas en el asunto y hacer frente a los agresores: un puñado de
milicianos.

Lo que venía siendo un drama dantesco, una bajada y estancia en los infiernos, torna en algo más gore, donde prima la acción, donde chorrea la sangre y la adrenalina al mismo compás y así hasta el final de la cinta que no desvelo, porque es de traca y que me recuerda mucho a otro peliculón, Eden Lake.

Rosie Day (Angel) se come con patatas al resto del elenco. Una acertada mezcla de drama humano y violencia desmedida. Sorprendente, cuanto menos.

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