El buen pastor crítica película

The good sheperd el buen pastorDirección: Robert De Niro.
País: USA.
Título original: The good sheperd
Año: 2006.
Duración: 167 min.
Género: Drama, thriller.
Interpretación: Matt Damon (Edward Wilson), Angelina Jolie (Margaret ‘Clover’), Alec Baldwin (Sam Murach), Tammy Blanchard (Laura), Billy Crudup (Arch Cummings), Robert De Niro (Bill Sullivan), John Turturro (Ray Brocco), William Hurt (Philip Allen), Michael Gambon (Dr. Fredericks), Gabriel Macht (John Russell), Keir Dullea (senador Russell), Martina Gedeck (Hanna), Timothy Hutton (Thomas Wilson).
Guión: Eric Roth.
Producción: James G. Robinson, Jane Rosenthal y Robert De Niro.
Producción ejecutiva: Francis Ford Coppola, David Robinson, Guy McElwaine y Chris Brigham.
Música: Marcelo Zarvos y Bruce Fowler.
Fotografía: Robert Richardson.
Montaje: Tariq Anwar.
Diseño de producción: Jeannine Oppewall.
Vestuario: Ann Roth.

Robert De Niro vuelve a dirigir, 14 años después de hacerlo con Una Historia del Bronx (1993). La historia es ambiciosa, contar hechos que se desarrollan a lo largo de tres décadas, entre los años treinta y sesenta del siglo pasado. En el 39, Edward es un brillante estudiante, que forma parte de una sociedad secreta (Skulls and Bones), germen de la CIA. En el momento presente en 1961 los americanos tratan de solventar el desastre de Bahía de cochinos.

La película no es maniquea y cuesta ver lo que De Niro piensa respecto al papel de la CIA. Edward con su cara de poker, irá sorteando obstaculos, para convertirse en un maestro del engaño. A pesar de su poco empuje, será todo un seductor, que enamorará primero a Laura y luego dejará embarazada a Margaret, con la que se casa y tendrá un niño.

El trabajo de Edward le hará viajar por medio mundo, y una misteriosa grabación, le tendrá en el tiempo presente muy ocupado, afanados en encontrar el origen de la misma.

De Niro acomete una película compleja y densa, con un tono lento, a veces plomizo, donde ver las andanzas de Edward, para llegar a la siguiente conclusión, ¿hay algo más anodino que la vida de un espía?.

Parte de los méritos de la película son achacables al musculado guión de Erich Roth (Munich), que lo escribió en 1994 y estuvo cogiendo polvo hasta ahora. Matt Damon (el papel en un principio era para Di Caprio) da el tipo como ese ser pétreo, inexpugnable, que no deja aflorar un sentimiento, el cual ni si quiera parece librar un lucha interior con sus cometidos y acciones.

El buen pastor Edward en harina

Lo que no me cuadra es como se van sucediendo los años y las décadas, y todos tienen el mismo aspecto. Damon y Jolie están idénticos, con las gafas y peinados diferente pero sin una arruga, ni nada que nos haga creernos que han pasado dos décadas.

La factura técnica de la película es indiscutible y no peca de grandiosidad, sino que a pesar de su larga duración mantiene una austeridad formal que en manos de cualquier otro director, con las ideas menos claras, hubiera sido un delirio.

Sus casi tres horas de duración, exigen concentración y una fe ciega en la película para no tirar la toalla y desistir. El visionado merece la pena. La historia es apasionante y aunque se podía haber mostrado algo más de garra, Damon es el bombero que apaga cualquier fuego, y aborta cualquier pasión, por mínima que sea, así con un protagonista tan circunspecto, es dificil llegar a emocionarse con lo que vemos, pero en ciertas escenas ocurre, lo cual no es poco.

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