Elizabethtown (2005)

ElizabethtownDirección y guión: Cameron Crowe.
País: USA.
Año: 2005.
Duración: 123 min.
Género: Comedia dramática.
Interpretación: Orlando Bloom (Drew Baylor), Kirsten Dunst (Claire), Susan Sarandon (Hollie Baylor), Alec Baldwin (Phil), Bruce McGill (Bill Banyon), Judy Greer (Heather Baylor), Jessica Biel (Ellen), Paul Schneider (Jessie), Paula Deen (Tía Dora), Loudon Wainwright (Tío Dale), Alice Marie Crowe (Tía Lena).
Producción: Tom Cruise, Paula Wagner y Cameron Crowe.
Música: Nancy Wilson. Fotografía: John Toll.
Montaje: David Moritz.
Diseño de producción: Clay A. Griffith. Vestuario: Nancy Steiner.

Si Kentucky es el estado del pollo frito, demos gracias a Dios por la gripe aviar, y esperemos que se lleve por delante en primer lugar el pequeño pueblo de Elizabethtown, donde se desarrolla la acción y da título a la película.

Bueno, no nos pasemos, porque esta ciudad existe de verdad. El que se anime que se pase por su web oficial y le eche un vistazo. La película fue rodada allí y algunos de los extras son autóctonos.

Los personajes que ahí podemos encontrar se salen del arquetipo de extravagantes o raros y llegan a ser bastante tontos, empezando por los protagonistas:

Orlando Bloom: su personaje está bastante aplatanado toda la película. Al principio como causa de su estado de shock por su enorme fracaso, justo después por su despedida, incluso por la muerte de su padre, podría justificarse, pero no trasmite ni tristeza, ni desesperación ni emoción alguna. Lo mejor es que hubiera tenido éxito en su intento de suicidio al principio y nos hubiera ahorrado a todos el suplicio de aguantarlo el resto de las 2 horas de metraje.

Kirsten Dunst: no le pega el papel para nada. Se pasa todo el rato riendo y haciendo aspavientos que no tienen gracia. Es una pena que esta actriz que ha realizado cosas tan dispares como comedias juveniles (Amor loco/Amor prohibido), obras más poéticas (Las Vírgenes Suicidas), terror (Entrevista con el Vampiro) o superproducciones (Spiderman) con más o menos tino, aquí esté tan desaprovechada, a pesar de contar con relativo protagonismo.

Susan Sarandon: una gran actriz, no cabe duda, lo ha demostrado en su amplia carrera, pero aquí la vemos en escenas que podrían clasificarse simplemente como bochornosas, ridículas y hasta estúpidas. El baile que se marca reúne todos esos calificativos juntos. Sarandon, Sarandon, Sarandonga…

Del resto del reparto destacar a Jessica Biel, por lo guapa que es y porque ha demostrado que puede ser una buena actriz… en otras películas, porque aquí su presencia es mínima. También hay un Baldwin, me da igual quien es, porque eso de por si mismo ya es un agravante. ¿Será él el gafe que ha hecho que toda la peli sea un “fiasco”?

En lo relativo a los 3 protagonistas, hay que decir que el director puede dar como excusas que la Sarandon sustituyó en el último momento a Jane Fonda, Dunst estuvo a punto de ser cambiada por Natalie Portman o Evan Rachel Wood (cualquiera de ellas hubiera estado mejor) y Orlando Bloom al final pudo intervenir, aunque en un principio fue sustituido por Ashton Kutcher, que al final no fue admitido por sus malas pruebas en los ensayos. !!!

Pero aún con todo esto, la culpa debería ser de la dirección de actores y Crowe es el responsable. Parecía que esta peli podía ser un calco de Casi Famosos, pero se queda a años luz. El único nexo en común es la música. Y es precisamente la banda sonora que ambienta cada minuto de la película lo único que se salva, marca de la casa, debido al pasado del director, que ya nos contó precisamente en Casi Famosos, basada en su adolescencia de crítico musical y melómano consumado.

A Elizabethtown le falta transmitir sentimientos (que puede ser causa de las interpretaciones), interés (culpa del guión), ritmo (cosa del director) y la ambientación en la América profunda y pueblerina nos deja que ni fu ni fa.

Muchas de las escenas y situaciones no tienen sentido y me parece que sobran muchas escenas que no aportan nada y están simplemente para la cobertura musical. Te puedes salir al baño en cualquier momento que al volver no te perderás de la historia, te lo aseguro.

Y para acabar recomendar una película muy similar a esta, pero en buena y a la que Elizabethtown me recordó. Se trata de Algo en Común, dirigida, escrita y protagonizada por Zach Braff y con Natalie Portman como compañera de reparto. Es algo marciana, pero excelente. La trama tiene muchos puntos en común con esta, pero está mejor llevada.

Enlaces | Elizabethtown en IMDB

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11 comentarios en “Elizabethtown (2005)”

  1. Vaya crítica más destructiva, no se salva ni el apuntador. Visto lo visto casi da cargo de conciencia alquilarla en el videoclub, porque si verdaderamente es tan mala como dices, siempre planerá sobre mi conciencia una vocecilla recriminándomelo con un: «Te lo dije»…

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  2. Cada vez que veo una peli de este tío me lo imagino en un sofá viendola con sus amigotes y partiéndose el eje con las historias que cuenta.

    Es como cuando te juntas con un grupo al que eres ajeno y uno dice «pis» y todos se ríen por alguna broma privada que tú no aciertas a comprender y no te hace gracia, pero ellos se parten de risa.

    Cameron Crowe cuenta sucesos que le han pasado a él, pensando que deben hacer gracia a todo el planeta, pero en realidad no tiene ni p… gracia.

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  3. Como dicen los prota de la peli, esto va de sustitutos. Cuando tanto el director como los actores principales y secundarios son remplazados a última hora por otros, puede pasar cualquier cosa. En este caso la película tratándose de una comedia tiene muchos defectos y muy poca gracia en su haber. Los chistes no tienen gracia, las supuestas escenas que han de mover a la carcajada, suscitan sonrojo por su patética puesta en escena. El guión es flojísimo, y la química entre los actores nula, no hay reacciones en cadena ni nada parecido, si no un compuesto que induce irremediablemente al sopor más absoluto. En resumen un fiasco de película, que quizá guste a las fan irresolutas de Bloom. Una peli a olvidar. De hecho la vi hace una semana y apenas me queda una ligera bruma en la memoria a punto de desvanecerse.

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  4. Ayer tuve la «desgracia» de ver esta película. Que los americanos son bastante tontos no es una novedad, pero que la exportan y nos la planten en nuestros cines, ya es demasiado. Primero usan el fósforo blanco y ahora rebajan el coeficiente intelectual del espectador a la altura de un chimpancé que se pela el plátano. Denigrante. Coincido con lo que apunta el webmaster. La historia no tiene ni pies ni cabeza. Es una memez de las buenas. Cuenta con unos interpretes a los que cuesta creer que se hayan ofrecido a interpretar a unos patanes como los que interpretan. Desde el Bloom que parece que lo de la interpretación lo asocia a gesticular y mover los brazos, como si eso tuviese alguna gracia. Hasta la Sarandon, que tras papeles como Pena de muerte, tiene que hacer paquetes insufribles como este para seguir en el candelabro. Quizá a los gringos les resulte entretenido ver el viaje que hace Bloom por parte de los EEUU pero vamos a mi personalmente me trae sin cuidado. Hacía mucho tiempo que no veía una película tan sosa, aburrida, plana, lineal, insufrible, bochornosa, y avergonzante. Que dure dos horas, es la gota que colma el vaso del nivel de tolerancia permitido. Una película a olvidar lo antes posible. Efectivamente, el protagonista tenía que haber culminado con éxito su intención de suicidarse, por que la película no merece existir.

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