Hermanos crítica película Danesa

Hermanos cartel películaDirección: Susanne Bier.
País: Dinamarca.Año: 2004. Duración: 110 min. Género: Drama.
Interpretación: Connie Nielsen (Sarah), Ulrich Thomsen (Michael), Nikolaj Lie Kaas (Jannik), Bent Mejding (Henning), Solbjørg Højfeldt (Else), Laura Bro (Ditte), Niels Olsen (Allentoft), Sarah Juel Werner (Natalie), Rebecca Løgstrup Soltau (Camilla), Lars Hjortshøj.
Guión: Anders Thomas Jensen; basado en un argumento de Susanne Bier y Anders Thomas Jensen.
Producción: Sisse Graum Jørgensen y Peter Aalbæk Jensen.
Música: Johan Söderqvist.
Fotografía: Morten Søborg.
Montaje: Pernille Bech Christensen.
Diseño de producción: Viggo Bentzon.
Vestuario: Signe Sejlund.

Dos hermanos es una película que nace del corazón y cuando lo que se muestra en pantallas son sentimientos algunos primarios otros más elaborados, presentes en las personas, que trascienden su rol de personajes, la historia resulta apasionante.

Michael vive con su mujer Sarah y sus dos hijas. Es militar vive en Dinamarca y lo envían al frente, pues es militar, a la zona de Afganistan. Michael tiene un hermano, Jannik, pendenciero y vagoneta, que acaba de salir de la cárcel por agredir a una empleada de un banco en un robo.

Michael va al frente, su helicóptero resulta abatido y se informa a su familia de su muerte. Jannik visto el panorama hace propósito de enmienda y pasa más tiempo con Sarah y sus sobrinas.
La sombra del hermano desaparecido está presente, pero entre ellos surge algo, curioso entre carácteres contrapuestos, pues como le dice Jannik Sarah siempre le había parecido una burguesita remilgada, y a ella su cuñado se le antojaba como un degenerado.

El caso es que de los abrazos consoladores se pasa a los besos placenteros, en un plano precioso en el garage, donde la naturaleza se desborda, siguiendo su curso natural, sin forzamientos, ni estridencias.

Lo que luego sabemos es que Michael no estaba muerto, tampoco de parranda, sino preso en manos de los talibanes en las montañas. Finalmente será rescatado con vida, pagando un precio muy alto, atesorando un secreto que no quiere confesar a nadie, un secreto que lo devorará, lo volverá violento, irascible, intratable, avivada la llama de la cólera al contemplar la relación que Michael y Jannikha surgido entre su mujer y su hermano, algo que en principio Michale dice no puede reprocharles, toda vez, que pensaban que él estaba muerto.

Las estupendas interpretaciones del trío protagonista, Ulrich Thomsen (Michael), Nikolaj Lie Kass (Jannik) y Connie Nielsen (Sarah), como de las niñas y los padres de Michael y Jannik hacen creíble y apasionante esta historia de sentimientos encontrados. La directora, Susanne Bier, se recrea en los ojos de los protagonistas, ojos que al principio refulgen, iluminando las sombras, luego son acerados y mortecinos, sin vida, tras la trágica experiencia.

Al contrario de lo que vemos en las películas americanas donde los soldados vienen tocados, porque nadie les reconoce su labor (como si pareciera que su trabajo es fundamental y el de los demás no), aquí ese no es el caso, porque tanto el soldado como su familia saben lo que se traen entre manos, saben que morir puede suceder en cualquier momento, y están preparados para el lance letal, si es que es posible, y lo que se dilucida no es el regreso a casa como uno más y los quebraderos que eso puede suponer (a Michael ninguno), sino como entrar en un hogar donde ya eres otro distinto del que te fuiste, donde algo se ha roto o ha cambiado, donde la pregunta ¿qué harías por salvar tu vida y volver con la de tu familia?, no ofrece respuestas fáciles, ni liberadoras, salvo la que ofrecería la propia muerte protectora de la dignidad.

Con un guión bien trabajado que aborda muchos aspectos de la personalidad humana (los problemas entre hermanos, la distance relación con el padre, para el cual sólo existe un hijo, la mujer dispuesta a dar una oportunidad a su marido, las hijas que se inventan cosas con tal de hacer daño, la posiblidad de cambio cuando las circunstancias aprietan…) Bier nos deja una película estupenda, galardonada en el Festival de San Sebastián con dos Conchas de Plata en 2004 para los actores Ulrich Thomsen y Connie Nielsen (la cual he de decir que ha reemplazado desde ya a Monica Bellucci en el podio de la más bella. Tras verla aquí, al natural, con esos ojos y esa sonrisa me ha noqueado).

Recomiendo verla en Danés, en V.o esta y todas las películas, si es posible, dado que aunque nuestros dobladores son extraordinarios toda interpretación gana más con la voz de sus actores y actrices.

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