Luces y sombras del Cine Español

Sólo 46 películas españolas han superado el millón de espectadores entre 1992 y 2005. Las películas españolas estrenadas en el mismo periodo fueron 1.115. Amenábar y Santiago Segura son los dos directores que más han recaudado y más gente han reunido para ver sus películas. Doce millones de personas fueron al cine a ver la saga de los tres títulos de Torrente con 51 millones de euros de recaudación. Por su parte Amenábar con Mar Adentro, Los Otros y Abre los ojos recaudó 53 millones de euros y fueron vistas por casi 13 millones de personas.

Otros títulos como El otro lado de la cama, Días de fútbol, La niña de tus ojos, Todo sobre mi madre, La gran aventura de Mortadelo y Filemón han superado a su vez el millón de espectadores.
Si un año no se estrenara ninguna película de Segura, Amenábar y Almodóvar, el cine Español arrojaría unos datos calamitosos. Es triste comprobar como el cine Español no interesa a los Españoles, salvo los autores arriba citados y es un mal síntoma que toda la industria cinematográfica dependa de las películas de tres directores.

En el cine actual se arriesga poco y el Cine Español no es diferente. Santiago Segura ha comprobado que la saga de Torrente es un filón, que recauda más con cualquier episodio Torrentiano que con una docena de películas en las que no salga el casposo detective, así que tenemos Torrente para rato.

De la mayoría de esos cien títulos nacionales que se ruedan al año, muchas de ellas apenas logran exhibirse y de lograrlo su paso por la cartelera es fugaz. Así películas como Arena en los bolsillos, Mujeres de la línea, Vete de mí, Días Azules, El zulo, La distancia, Cabeza de perro y tantas otras han pasado por los cines sin pena ni gloria, independientemente de su calidad. Alguna ha tenido algo más de repercusión en taquilla al estrenarse en algún festival.

La recaudación tampoco se mide directamente con la calidad. No recaudan más las películas americanas por que sean mejores que las españolas. Así títulos como El código Da Vinci revientan las taquillas cuando la crítica y público las considera mediocres.

En el 2006 solo dos películas de momento han superado el millón de espectadores: Alatriste 3.045.258 espectadores y una recaudacion de 16.111.718 Euros y Volver con 1.885.943 espectadores y 10.031.363 Euros recaudados.
Tres películas han recaudado entre 4 y 5 millones de Euros: Los Borgia, Los lados de la cama y El laberinto del Fauno. Dos películas han recaudado algo más de dos millones de euros: Salvador Puig Antich y Los managers. Entre 1 y 2 millones de euros de recaudación nos encontramos: La eduación de las hadas, Tirante el blanco, Un franco 14 pesetas, El viento que agita la cebada, Bienvenido a casa, Volando voy, La noche de los girasoles.
De la 15ª a la 25ª películas españolas más taquilleras están aquellas películas que han recaudado menos de un millón de euros por el siguiente orden: AzulOscurocasinegro, La vida secreta de las palabras, Va a ser que nadie es perfecto, El próximo oriente, La máquina de bailar, Cabeza de perro, Tu vida en 65 minutos, Vete de mi, La fiesta del Chivo, Desde que amanece apetece, Teresa de Calcuta.
Atendiendo a las cifras sacamos la conclusión de que las tres primeras películas han recaudado juntas más que lo que suman las 22 películas restantes.

Otro dato a considerar es que hay 18 películas, no españolas ,que han superado el millón de espectadores y 16 que han superado los 6 millones de euros. Luego de las 20 películas que este año superan la barrera del millón de espectadores solo dos son españolas, lo que arroja un escaso 10%.

Fuente
Mucha gente joven, que son los que más van al cine, no está dispuesta a gastarse 6 euros para ver “una película española” , la cual desdeña ya de entrada, pues tiene la idea de que son lentas y aburridas. Solo se dejan seducir en todo caso con los “prontos Torrentianos” o con el suspense de Amenábar o con alguna producción periférica y arrabalera como “Yo soy la Juani” para ver al Jonah y la Juani en acción y oir de paso a Hanna cantar eso de En un mar eterno (siente la llama de la libertad y no tengas miedo para volar, abre tu corazon extraño y miéntete a diario miente y di que no me quieres, miente y di que no me kieres, miéntete como haces siempre, miéntete)

El «cine palomitero«, ese que vacía los bolsillos de los espectadores y arrastra a las masas, procede de los Estados Unidos. Esa es la tendencia irreversible de las últimas décadas. Si echamos un vistazo a la cartelera de cualquier cine, Cines Ábaco de Logroño por poner un caso, hoy, de las 18 películas estrenadas, solo hay dos españolas (La distancia y GAL).

El cine está claro que es un negocio como otro cualquiera y prima por tanto la rentabilidad y la obtención del mayor beneficio posible. Esto hace que las películas españolas, sin el ingente desembolso publicitario de las películas americanas de las que todos hemos oído hablar, pasen por los cines sin la menor cobertura mediática y su potencial tirón comercial se vea oscurecido por el relumbrón de cualquier película americana, que por mala que sea, al menos al espectador el título le resultará conocido o la habrá visto anunciada mil veces, o le sonará el trailer o el careto de los actores.
¿Qué espectador español pondría cara a los jóvenes actores y actrices: Bárbara Goenaga, Unax Ugalde, Félix Gómez, Marta Nieto, Marta Etura, Miguel Angel Silvestre, Ruth Díaz, Macarena Gómez, Laya Martí, Juana Acosta, Montse Mostaza, Celia Freijeiro, María Valverde, Adriana Ugarte? por citar solo algunos actores de la nueva hornada.
Nadie va a ir al cine a ver una película de la que nunca antes ha oído hablar, menos aún, si le cuelga el sambenito de que es española.
Es por tanto la pescadilla que se muerde la cola: las películas españolas no se publicitan lo suficiente, la gente no las conoce, se estrenan en los cine y nadie va a verlas, las distribuidoras que no están en el negocio para perder dinero, las quita del medio por su poca rentabilidad y pone en su lugar una película americana que le da mejores dividendos. Esto hace que los cines se planteen a nada que echen cuatro cuentas si les es rentable estrenar en una película española o es mejor apostar a caballo ganador y atiborrar la cartelera de «Productos homologados con el sello USA»

¿Cuál es la solución?. ¿Hacer cine Español copiando el formato americano, con vulgares copias?.

Si el publico español fuera como el Francés que reivindica lo suyo y abarrota los cines para ver sus producciones, no tendríamos que basar el éxito anual del cine español exclusivamente en las películas de media docena de directores, sin las cuales, el cine Español es una imagen borrosa, una sombra, que se funde cada día más con la negra noche.

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