Parchís el documental (Netflix)

Para los que fuimos niños en los 80, Parchís es un grupo que hemos vivido en el presente. Para el resto, lo han seguido viviendo, porque sus canciones han seguido escuchándose desde entonces hasta ahora.

Una banda infantil, que produjo en su época un boom de bandas similares y que a pesar de estar solo 5 o 6 años en activo, ha sabido perdurar hasta nuestros días con un puñado de canciones que todo el mundo, algo literal, conoce y tararea.

El documental se recrea en aquellos años en los que el grupo fue creado y triunfó en España y sobre todo en otros países de hispanoamérica, como México y hasta para los latinos de Estados Unidos.

No se cuentan en profundidad anécdotas jugosas, que en otras ocasiones he oído a componentes del grupo contar y se queda todo en los supuestos mundos de Yupi que el grupo intentaba representar entonces. Pero la parte de drogas, sexo y rock and roll, que fue importante, no se cuenta, solo se deja entrever de forma además un tanto justificada por parte de todos, incluidos los componentes. Ni ahora siendo mayores las amenazas de pederastia (separar a las niñas de algunos empresarios que las tenían en el punto de mira), o la explotación sexual por parte de mujeres de todas las edades al mayor, Tino, les resultan escandalosas a los componentes de Parchís.

La parte de trastadas de los más pequeños, como tirar sillas a la gente por las ventanas de los hoteles no es tampoco moco de pavo, aunque muchas de esas cosas son las que vimos en su momento en las películas de Parchís, porque sí, como se hacía en aquella época, el cineasta avispado de turno los puso ha hacer películas de calidad más que discutible, guiones sin mucho fundamento y hechas solamente para seguir explotando una gallina de los huevos de oro que sabían que acabarían matando más temprano que tarde.

Los componentes del grupo infantil Parchís en la actualidad

Para contar la historia se usan imágenes de archivo, entrevistas a los componentes del grupo, los mánagers, profesoras, el director de la discográfica algún padre, incluso. Pero el que más me ha llamado la atención es el tutor de los niños, que fue Joaquín Oristrell, en la actualidad conocido director y productor de cine y reconocido guionista sobre todo, con 5 nominaciones y un Goya en su haber por Todos los hombres sois iguales. Fue vicepresidente de la Academia de Cine Española.

Al final, muy al final, se habla un poco de la vida de los chicos y chicas de Parchís al terminar con el grupo, pero una vez más se quedan muy en la superficie. Y a pesar de todo el documental dura 1 hora 46 minutos.

Lo que sí se muestra es como ha cambiado, o eso queremos creer, como se trataba a los menores en esos años, casi explotados en algunos momentos en muchos sentidos (laboral, sexual, musical,…) y perdiéndose su infancia, además de contar con el beneplácito de los padres. Económicamente tampoco parece que ellos se llevaran todo lo que deberían y como pasa con las caducas instituciones musicales, véase productores, managers, discográficas y demás, todo fue muy confuso para ellos y los padres y los cálculos no salieron.

La salida del grupo de su líder, (Tino, más conocido como la ficha roja) fue el final de una muerte anunciada ya que los niños cuando crecen, ya se sabe, pierden su gracia y han de readaptarse, lo que no sucedió en este caso si para el que se marchó ni para los que se quedaron (Yolanda, Gemma, David y Frank , además de Óscar que había dejado el grupo en los inicios y que al ser el más pequeño sí funcionó).

Y como aperitivo, por si os apetece, os dejo el trailer. Apto para quitarse la morriña y poco más.

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