Sin reservas crítica película

Sin reservas cartel películaDirección: Scott Hicks.
País: USA.Año: 2007.Duración: 105 min.
Género: Comedia dramática.
Interpretación: Catherine Zeta-Jones (Kate Armstrong), Aaron Eckhart (Nick Palmer), Abigail Breslin (Zoe), Patricia Clarkson (Paula), Jenny Wade (Leah), Bob Balaban (terapeuta), Brian F. O’Byrne (Sean), Lily Rabe (BernadetteGuión: Carol Fuchs; basado en el guión de la película «Deliciosa Martha» (2001) de Sandra Nettelbeck.
Producción: Kerry Heysen y Sergio Agüero.Música: Philip Glass.
Fotografía: Stuart Dryburgh.Montaje: Pip Karmel.
Diseño de producción: Barbara Ling.
Vestuario: Melissa Toth.

Cuento de hadas entre fogones, sería un buen titular para esta película. Kate vive para su trabajo, que no es otro que chef de una afamado restaurante. Al morir su hermana se queda al cargo de su hija adolescente. Esa situación la trae por el camino de la amargura dado que su exigente trabajo que la obliga a levantarse a las 4 de la mañana para ir al mercado a comprar y a trasnochar cocinando, no le permite sacar tiempo que dedicar a su sobrina Zoe.

Al restaurante llega un cocinero dicharachero, enamorado de Italia, aficionado a la ópera, cuyo expreso deseo es trabajar con Kate Tras solventar las reticencias iniciales Kate y Nick funcionan bien en la cocina y la niña ve en Nick un buen candidato para su tía. Luego viene el acercamiento, el cortejo, la cena familiar donde él demuestra que además del amante perfecto también puede ser el padre perfecto, las caricias, los besos, la culminación postergada, etc.

Kate y Nick entre fogonesComo es de esperar se enamoran mutuamente y la niña les azuza para que estén juntos, porque desde que Nick ha aparecido en sus vidas, las dos son felices y ríen a menudo, convencidas de que la vida puede ser maravillosa. Los protagonistas son Catherine Zeta-Jones (Kate Armstrong), Aaron Eckhart (Nick Palmer) y ambos cumplen bien con sus roles, él de galán encantador, risueño y afanoso y ella como la guapa laboriosa, reticente al amor hasta que este le estalla como una tarta en la cara y no le queda más remedio entonces que lamer con la lengua y apurarlo al máximo.

Al final, como es de suponer, acaban los tres comiendo perdices, o eran ¿Milhojas de mano de cerdo deshuesados con hígado de oca caramelizado?

Advertisements

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: