[SERIE] The Sinner. Primera temporada.

The Sinner, serie creada por Derek Simonds, Petra Hammesfahr, Nina Braddock, Samir Mehta, Jesse McKeown, Liz W. Garcia y Tom Pabst, consta de momento de tres temporadas. En la primera de ellas, que paso a comentar, una mujer va a un lago junto a su marido y su hijo pequeño. A su lado un grupo de jóvenes empiezan a magrearse al ritmo de una canción. La mujer, Cora Tanetti (Jessica Biel), se levanta y asesta siete puñaladas a uno de los jóvenes, que muere casi en el acto.

Lo que parece un ataque de ira repentino para el que no media ninguna explicación (a no ser que la mujer que no parece muy feliz en su día a día ya que su marido sufre mamitis y se la pasan casi todo el rato, o trabajando o en la casa de los padres de él, harta de su situación decida que pague el pato el primero que se cruce en camino)  se va desvelando a lo largo de sus ocho capítulos hasta la resolución final.

Muy bien dosificada la narración en cada episodio iremos viendo qué relación había entre Cora y el muerto, con el entorno que rodeó al mismo, a la par que Cora trata de recordar qué le sucedió, pues hay un par de meses que parecen haber sido borrados de su mente. El desvelamiento de su historia sitúa a Cora en un hogar bajo el yugo de un férreo catolicismo, al cuidado de una hermana enferma, que no pisa la calle, a la que los médicos no auguran porvenir alguno y que para Cora, a pesar del infinito amor que le profesa, le supone un hilo muy difícil de romper, que necesita romper y liberarse, pasar de gusano a crisálida.

El inspector al frente de la investigación es Ambrose (sobriamente interpretado por Bill Pullman). La resolución del caso se debe a él, a su tesón e implicación personal, pues parece que el trauma que Cora sufrió de joven es parejo al experimentado por Ambrose, en proceso de divorcio, esforzándose en salvar algo que no tiene salvación y encontrando el placer en el dolor, a espaldas de su mujer. Un tipo taciturno este Ambrose, enamorado de las aves y las plantas, conocimientos que veremos tienen su aplicación práctica en el caso. 

La primera temporada se ve en un suspiro, engancha desde su brutal comienzo y no te suelta hasta el final, el guion es lo suficientemente complejo y la precaria memoria de la detenida nos brinda un sinfín de meandros y recovecos muy capaces de captar nuestra atención en todo momento. El  tándem Pullman-Bierce funciona bastante bien.

La serie está disponible en Netflix.

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