El patio de mi cárcel

El patio de mi cárcelDirección: Belén Macías.
País: España. Año: 2008. Duración: 99 min. Género: Drama.
Interpretación: Candela Peña (Mar), Verónica Echegui (Isa), Ana Wagener (Dolores), Violeta Pérez (Rosa), Natalia Mateo (Ajo), Maria Pau Pigem (Maika), Tatiana Astengo (Luisa), Ledicia Sola (Pilar), Blanca Apilánez (Cristina), Susi Sánchez (Julia), Blanca Portillo (Adela), Patricia Reyes Spíndola (Aurora).
Guión: Belén Macías y Arantxa Cuesta; con la colaboración especial de Elena Cánovas.
Producción: Agustín Almodóvar y Esther García.
Música: Juan Pablo Compaired. Fotografía: Joaquín Manchado.
Montaje: Alejandro Lázaro.
Dirección artística: Soledad Seseña y Jaime Anduiza.
Vestuario: Tatiana Hernández.

Viendo esta película siento una sensación de cansancio, de ver un refrito de mil películas antes vistas, donde los retazos de una y de otro dan como resultado El patio de mi cárcel.
No dudo que la idea es interesante, nada menos que mostrar como unas internas a través de un grupo de teatro son capaces de ilusionarse con un proyecto vital y quien sabe si incluso de enderezar sus vidas una vez fuera de chirona.

En la cárcel de mujeres un puñado de ellas, entran y salen continuamente de la trena, como si estuvieran más a gusto dentro que fuera. Así Isa, la vemos atracando un banco y poco después en la cárcel, a la que va entrando en reiteradas ocasiones. El apasionamiento de Mar, una funcionaria de prisiones con espíritu artístico, le impele a montar un grupo de teatro, y algunas presas se adentran en la aventura.
Lo curioso es que ese hecho que podría ser lo más interesante de la película queda muy poco explotado y no sabemos qué efecto real tiene en esas presas-actrices, ya que la historia se basa en la figura de Isa, una joven atracadora con una hija de corta edad que va cometiendo una y otra vez el mismo error, que se droga, y para la cual parece ser que el destino no alberga la palabra futuro.

Como decía antes todo resulta muy trillado, no faltan los momentos sensibleros, esos que buscan nuestros lloriqueos, pero no como escape a una situación normal dentro de la anormalidad sino tocando los mimbres más primarios. Los personajes apenas quedan definidos, se relacionan de manera primaria y superficial, se vierten algunos chascarrillos y unas cuantas lágrimas y más allá de que parezcan una familia cuesta identificarse con ellas, por mucho que no falten los topicazos mil veces vistos que tratan de ahuecarnso el lagrimal.

A pesar de ello la película tiene ritmo durante la primera hora, para luego volvere reiterativa, sin saber muy bien en qué dirección apuntar, con un final que entra dentro de lo previsible. Como a menudo sucede cuando a una actriz le dan un papel en el que interpretar a un marginal, enseguida se suceden los premios, así Verónica Echegui estuvo nominada a los Goya, sin llevárselo y su interpretación ademas de hacer de yonki pues ofrece muy poquito más. Mejor están Candela Peña y Ana Wagener la cual a sus años y con 30 películas a sus espaldas, estuvo nominada como actriz revelación.

Supone la opera prima de Belén Macías. Es de agradecer que la nómina de directoras se vaya engrosando poco a poco, pero lo cierto es que esta película no ofrece mucho con lo que ilusionarse.

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1 comentario en “El patio de mi cárcel”

  1. a mi me ha parecido una peli bastante buena, engancha y no se hace larga ni pesada, me cuesta creer que sea cine español 🙂 (la protagonista se sale)

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