Gabrielle crítica película

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Dirección: Patrice Chéreau.
Países: Francia e Italia.
Año: 2005.
Duración: 90 min.
Género: Drama.
Interpretación: Isabelle Huppert (Gabrielle Hervey), Pascal Greggory (Jean Hervey), Claudia Coli (Yvonne), Thierry Hancisse (redactor jefe), Chantal Neuwirth (Madeleine), Thierry Fortineau, Louise Vincent, Clément Hervieu-Léger, Nicolas Moreau, Rinaldo Rocco (cónsul).
Guión: Parrice Chéreau y Anne-Louise Trividic; basado en el relato «El regreso» de Joseph Conrad.
Producción: Joseph Strub, Serge Catoire y Ferdinanda Frangipane.
Música: Fabio Vacchi.Fotografía: Eric Gautier.
Montaje: François Gedigier.
Diseño de producción: Olivier Radot.
Vestuario: Carolina de Vivaise.

Después de ver El Pianista, también con Isabelle Huppert tuve que endiñarme un par de chupitos de orujo de miel para entrar en calor, pues me dejó el ánimo ultracongelado.
Sin la crudeza de entonces, Huppert vuelve a interpretar en Gabrielle, a una mujer fría, distante, impasiva, que es capaz de vivir sin amor, para desesperanza de su marido, Jean, al que trae por el camino de la amargura.
En la casa del matrimonio formado por Gabrielle y Jean se reúne lo más elitista de la sociedad para pasar un rato todos juntos ya sea charlando, jugando a las cartas o escuchando interpretaciones al piano. Todo va aparentemente normal, hasta que un buen día, esa falsa apariencia, se resquebraja, como los casquetes polares víctimas del calentamiento global.

Isabelle Huppert desnuda una vez más en Gabrielle

En la pareja no hay calentamiento global, sino todo lo contrario: reina el frío que moja como la escarcha en una gélida alborada.
Sin avisar Grabielle, una tarde se va, y deja una carta a su marido diciéndole que no va a volver. Cuando Jean está recuperándose de la noticia, aparece Gabrielle para quedarse.
Entonces cada uno pone las cartas sobre la mesa y se preparan unos cocktails donde no faltan buenas dosis de rencor, odio, pasión, celos, incomprensión, tristeza…

La pareja no funciona y si están juntos es por conveniencia. De puertas para afuera todo va bien, pero en el seno de la pareja, la incomunicación, la falta de amor, y los sueños paralelos de cada cual ha dado al traste con cualquier solución favorable a una relación que está dañada de muerte.

Huppert mucho mejor que Pascal Greggory en la piel de Jean Hervey, transmite a la perfección el desencanto que siente, su echar para adelante, sin ánimo ninguno. Lo resume bien la frase que dice al final de la película, cuando su marido le pregunta si puede vivir sin amor, si va a ser siempre así.

Si quiere ver un corazón sangrante que supura impotencia, Gabrielle quizá le guste, si bien hay que entrar en la historia, bastante árida, rodada en un único escenario, al estilo teatral, donde todo se dilucida en el cara a cara de la pareja protagonista, en un auténtico «tour de force» interpretativo.

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3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Gabriel dice:

    No me gustó nada. Un rollo, lenta.

  2. Malvinas dice:

    yo la encontré muy lenta, además estos personajes tan enrevesados y conflictivos no me llaman nada, si la vi fui porque leí que estaba basada en un relato de Joseph Conrad.
    Hupper está bien, pero parece que siempre hace el papel de «mujer fría-estrecha» que debe purgar su paso en la tierra con los tormentos que se auto-infringe.

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