La isla de las mentiras (Paula Cons)

Una isla, la de Sálvora, en la costa gallega, plagada de secretos y mentiras. Hace casi un siglo, en 1921, un crucero se estrelló contra las rocas con más de cien muertos.

Suceso que pasó sin mucha repercusión. Acontecimiento llevado ahora a la gran pantalla por Paula Cons (La Coruña, 1976). León, un agudo periodista argentino, interpretado por Grandinetti, llega a Sálvora con idea de conocer y propalar por escrito qué ha sucedido.

El hecho consumado es que tres mujeres de la isla, María (Nerea Barros), Josefa (Victoria Teijeiro) y Cipriana (Ana Oca) salieron a auxiliar a los ahogados rescatando a dos docenas de ellos.
El resto murió.

Ese es el cordel del que tirar. Cuando la prensa conoce lo sucedido, las heroínas locales, abandonan temporalmente la isla camino del reconocimiento que le tributarán en el continente.

Las historias que todos conocen apuntan en la dirección de que son los lugareños quienes provocan dichos naufragios, confundiendo a los barcos con las luces, apagando el faro si es menester, empleando antorchas que confunden a los capitanes de barco, llevándolos a la muerte. Leyendas que hablan de los raqueros. En Santander hay un grupo escultórico, frente al mar, a ellos dedicados, y también la cerveza «Raquera» que elaboran en Liérganes.

Nerea Barros en la piel de María, transmite bien la sensación de opresión y sometimiento en el que se debaten los lugareños,  bajo el yugo del patrono, en un régimen esclavista.

Existencias las suyas volcadas en el trabajo en el campo, sin alegría alguna, en, donde prima la violencia de los hombres hacia las mujeres, en una comunidad cerrada, en un isla pequeña, sancionando el refrán, convertida en un infierno grande.

Paula Cons transmite con maestría (gran labor con la fotografía de Aitor Mantxola) ese fuego soterrado bajo una capa de hielo, que emerge violentamente, ya sea para defenderse y matar como para amar, en las aherrojadas y corajudas mujeres de Sálvora, curtidas en su desamparo y abandono en un terruño carcelario, rodeadas de un mar nada balsámico, que las separa de un continente (y de la modernidad) que parece distar a años luz.

La película está disponible en la plataforma Filmin.

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