Millenium 2 La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina

Millenium 2Título original: Flickan som lekte med elden.
Dirección: Daniel Alfredson.
País: Suecia.
Año: 2009.
Duración: 129 min.
Género: Thriller.
Interpretación: Michael Nyqvist (Mikael Blomkvist), Noomi Rapace (Lisbeth Salander), Annika Hallin (Annika), Per Oscarsson (Holger), Lena Endre (Erika), Peter Andersson, Sofia Ledarp (Malin), Tanja Lorentzon, Yasmine Garbi, Georgi Staykov (Alexander), Sven Ahlström.
Guión: Jonas Frykberg; basado en la novela de Stieg Larsson.
Producción: Søren Stærmose.
Música: Jacob Groth.
Fotografía: Peter Mokrosinski.
Montaje: Mattias Morheden.
Vestuario: Cilla Rörby

Publicada ya la tercera entrega que cierra la exitosa trilogía Millenium del difunto escritor sueco Stieg Larsson, a comienzos de noviembre llegaba a la gran pantalla en España, la adaptación de la segunda de las novelas de la saga.
En comparación con la primera, la segunda novela me pareció mucho más floja que su precedente, y si en la primera había una buena historia de suspense, en este segunda todo me pareció mucho más ligero, tanto que llegas a preguntarte si no es mejor ser más conciso e ir más al grano, que ofrecer al lector un tocho de tropecientas páginas donde la mitad es paja. Entre el libro y la novela hay unas cuantas diferencias. Todo el comienzo del libro, con Salander disfrutando de su fortuna personal, viajando por todo el planeta, se resume en apenas un par de minutos.
Luego vemos como una pareja de periodistas que están investigando sobre la trata de blancas, y donde ciertas personalidades y policías están implicados, son asesinados, así como el tutor legal de Salander (sí, aquel cerdo que la violó).
Salander será la cabeza de turco y principal responsable de la muerte del tutor, y deberá cuidarse muy mucho para que no le den caza.
Mikael, tras el fallecimiento de los periodistas, y dado que estos estaban a punto de publicar un reportaje en su periódico, se afanará en seguir la investigación, y así ir poniendo cara a Zala y los suyos.

Como es de esperar, Mikael y Lisbeth volverán a verse las caras, aunque esto suceda durante un breve lapso de tiempo, dado que sabemos que Lisbeth es correosa y difícil de apresar y la comuncación sea por medios electrónicos. Algo que también cambia con respecto al libro es el final. Dado que en la película, el final corresponde con el comienzo de la tercer libro, algo no muy comprensible pues precisamente el interés del tercer libro reside precisamente en saber qué sucede con Salander, cuestión que parece quedar bastante claro al fin de la película.

La película me ha resultado excesivamente larga para la historia que se cuenta, dado que dejando de lado, temas presentes en el libro como ciertas reflexiones sobre temas políticos y de bastante actualidad, suceden muy pocas cosas en estas dos horas y pico que dura. Además, la puesta en escena se puede definir como cutre (más todavía si echamos un vistazo a la primera parte), como si esto a la vista de que iba a ser un taquillazo seguro, importase bastante poco.

Resulta mortecina y nada vibrante, ni se genera tensión y apenas hay suspense, más allá de saber si Salander saldrá viva del lío en el que está metida. Mikael se nos presenta tan apamplado como es habitual en él, y curiosamente en esta ocasión deja de lado sus menesteres sexuales y por difícil que parezca no se acuesta con ninguna mujer en toda la película.

Quien asume todo el trabajo interpretativo es Salander (Noomi Rapace), que aparece en casi todos los planos de la película, primero viajando, luego acostándose con su amiga (ofreciendo unas cuantas escenas de sexo lésbico nada desdeñables), después manteniendo una interesante charla con su tutor, luego huyendo, después navegando en internet, más tarde yendo en busca de Zala, ajusticiando moteros despreciables, y así hasta un final donde se erige como más protagonista todavía, como si todo lo demás pasará un primer plano.

En la adaptación del libro a la película, la apuesta es esa: hacer que todo vascule y se centre exclusivamene en Salander, una mujer cuyo gancho es innegable, un Quijote moderno con un teclado por lanza y un portátil por caballo, dejando así de lado otras cuestiones que sí aparecen en libro, y que le dieron a su autor, cierta fama de reivindicativo por poner sobre la mesa, muchas cuestiones de actualidad, que muchos conocen y apenas denuncian en los medios. No obstante la película ha sido todo un éxito, pero no como Luna Nueva que ha sido un auténtico bombazo.

La película la vi en el Teatro de Reinosa, por el módico precio de 3 euros.

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