[SERIE] The Sinner. Segunda temporada

Dirección: Antonio Campos

Guion: Derek Simonds

Reparto: Bill Pullman, Carrie Coon, Elisha Henig, Natalie Paul, Hannah Gross, David Call, Jay O. Sanders, Adam David Thompson

La segunda temporada de The Sinner mantiene como protagonista al inspector Ambrose. Este recibe la llamada de la hija de un amigo de la infancia, que oficia como policía, y se ve por tanto impelido a regresar a los orígenes. En este sentido la serie nos puede recordar por ejemplo a la reciente y magnífica serie Heridas abiertas.


Como sucedía en la primera temporada ya casi en el inicio vemos qué es lo que ha sucedido, a saber, la muerte de dos adultos por envenenamiento. El presunto culpable es un niño, Julian (muy bien interpretado por el actor Elisha Henig). Ante un caso así, cuando el culpable se declara tal, aún tratándose de un menor, parece que no hay mucho más que rascar, que aquello es pan comido. 


Lo interesante de la serie es que Ambrose siempre va un paso más allá, porque nada le parece tan sencillo, y de hecho no lo es. Se trata por tanto de dilucidar qué hay detrás de esos asesinatos si es que realmente lo son. Si el niño no es a su vez una víctima. Qué relación mantiene ese niño con los adultos. Quién es su madre. Si solo hay una o varias. Conocer qué efecto ha tenido hasta el momento en su vida la estancia en una comunidad al margen del sistema. Estos aspectos y muchos otros son los que se irán desvelando, ofreciendo un buen número de sorpresas, pues todos tienen cosas que ocultar y Ambrose logra que afloren, durante los ocho episodios. 

Bill Pullman que en ciertas muecas me recuerda bastante a Robert de Niro, es uno de los grandes alicientes de la serie. En esta temporada encuentra la horma de su zapato, en la extraordinaria actriz Carrie Coon, a la que tuve ocasión de disfrutar de su magisterio actoral con el visionado de The Leftovers. Ella es Vera, la presunta madre del niño culpable.

Ambrose deviene un ángel de la guarda para los detenidos, los escucha y atiende, afirma no saber qué hacer, no ofrece respuestas claras, le mueve la incertidumbre y su buen olfato de sabueso para saber dónde ha de dirigir el hocico y abocar sus pesquisas.

Como en la primera temporada hay recuerdos dolorosos que atormentan a Ambrose. Volver al hogar, a la raíz, supone echar más leña al fuego, rememorar el incendio, aquello que pasó con su madre y determinó a su vez su posterior existencia. Una herida abierta la suya que supura. Una redención que parece posible sólo mediante el olvido. Los encuentros de Vera y Ambrose le dan a la historia una dimensión psicológica muy interesante.

En esta temporada Ambrose ya es reconocido por los demás, como consecuencia de su buen hacer en el caso Tanetti, y así lo requieren para esos casos que de puro simples resultan muy complejos en su entramado, como tendremos ocasión de comprobar.

Ahora bien, el móvil del niño, qué le llevo al envenenamiento y muerte de los dos adultos, en un niño tan perspicaz, bajo la idea de que la muerte es un reinicio me resulta un tanto flojo.

La serie está disponible en Netflix.

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