Crítica Birdman o la inesperada virtud de la ignorancia

Ya os habló mi compañero Travis hace mucho tiempo sobre la película Birdman, y esta vez, justamente 5 años después soy yo el que vengo a hablar de ella.

Parto de la base de que una película diferente, ya sea por su historia, por su forma de ver las cosas o por la forma de contárnosla, para mí, ya tiene una parte ganada. En este caso la narrativa de la historia se basa en un plano secuencia que dura… toda la película. Toda ella está grabada en un único plano secuencia.

Obviamente cuando la ves, sabes que no es un plano secuencia real, no se grabó todo de una vez. Hay elipsis temporales que no pueden ser grabadas así, del tirón y con movimientos de cámara, pero está muy logrado y da un especial estilo a la obra. Para rodarlo de esta manera utilizaron pequeños trucos digitales, sombras, luces y planos borrosos o primeros planos que hicieran fácil el corte.

Aún así tiene mucho mérito grabar de esta manera y de forma secuencial como lo hicieron y que no sea algo que se coma la película o en lo único en que se apoye para contarla.

Dadas las nominaciones y los premios ganados, aunque no sepas mucho de cine, puedes suponer que para lograr esa continuidad no solo tiene mérito el haberla concebido el director así en su cabeza, que también. O el montaje, que dado la forma en que se rodó debió ser más sencillo. Esa continuidad es mucho mérito de los profesionales que han conseguido que todo fluya en la manera en que lo hace, que son todos los que, detrás de las cámaras consiguen que los cambios de luz o de ubicación pasen suavemente, que los decorados sean coherentes, que la continuidad, el raccord no se rompan y que la cámara haga los movimientos tan suaves que hace haciendo que todo sea coherente.

Pero además las interpretaciones, sobre todo de su protagonista, Michael Keaton y su alter ego Birdman que no deja de gritar cosas en su cabeza, son excelentes. Emma Stone como su apática hija lo hace también muy bien, dejando ver unas buenas dotes para la interpretación porque hace un papel diferentes a otros en los que la he visto.

Destacaría también a Edward Norton, un actor que considero excelente y que esta ocasión clava al actor con el ego subido que interpreta, que se comporta como un divo y quiere ser el centro de atención en todo momento.

La historia, por cierto, es la de un decrépito actor en horas bajas, encasillado y aún admirado por un antiguo papel, el de Birdman, una especie de superhéroe pájaro. Estrena en Broadway una obra de teatro clásica que le ha costado muchísimo montar y que no pega para nada con ese papel por el que la gente le recuerda. Él, consciente aún que aquel fue el papel y el personaje de su vida, se debate entre la intención de olvidarlo y la desidia de estar recordándolo siempre, hasta el punto que le habla y se le aparece constantemente, atormentándolo.

El sutil humor un tanto negro que se gasta la cinta, las buenas interpretaciones, la forma original de plantearnos el desarrollo de la historia y la propia historia en si, hacen de esta una película muy recomendable. Por cierto, se llevó 4 Oscar, 3 de ellos para el triunfador de esa noche, Alejandro González Iñárritu como mejor película, director y guionista. El otro fue para la fotografía. Además se llevó otras 5 nominaciones más, 2 técnicas por el sonido y la mezcla de sonido y otras 3 para las interpretaciones anteriormente citadas.

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