Pusing Daisies Episodio 1×05 Girth – Cincha

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Recuerdo un episodio de los Simpson donde los jockeys y la hípica eran objeto de un psicotrópico episodio. El mundo de las carreras de caballos parece dar mucho juego en esto del humor y la extrema rivalidad entre los competidores siempre aparece. De eso trata este episodio, de un jockey que fue saboteado y pisoteado hasta la muerte por sus …

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Maratón de cine Actual 2008 Caramel El baño del Papa crítica

Llevaba unos cuantos años sin acudir al maratón de cine que organizan los Cines Golem dentro de la programación del Actual. Este año leyendo las sinópsis de la películas a visionar el maratón parecía interesante. Había películas libanesas, americanas, uruguayas, y coproducciones entre India, Reino Unido y USA, todas ellas en versión original. Comenzó a las 00,30 de la noche …

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La insólita y gloriosa hazaña del cipote de Archidona

Butacas CineA colación con el estudio publicado ayer, pasamos a reproducir el relato de unos hechos que dieron mucho que hablar en su momento, llegando incluso a tener su propia versión en la pantalla grande: La Insólita y gloriosa hazaña del cipote de Archidona (Ramón Fernández, 1979). En realidad se basa en la obra de Camilo José Cela del mismo nombre.

Ahí va la crónica del suceso en forma de carta. Ir al cine ya no es lo que era.

Carta de Alfonso Canales a Camilo José Cela (3/2/1972)

Querido Camilo José:

Con mucho gusto te relataré el incidente a que te refieres en tu carta.

La cosa ha acaecido en Archidona, muy cerca de donde se halla la célebre Peña de los Enamorados. Una pareja -no consta que fueran novios formales- se encontraba en el cine, deleitándose con la contemplación de un filme musical. La música o las imágenes debían ser un tanto excitantes, porque a ella, según tiene declarado, le dio -no sabe cómo- el volunto de asirle a él la parte más sensible de su físico. El cateto debía ser consentidor, pues nada opuso a los vehementes deseos de su prójima. Dejóla hacer complacido, sin previsión de las consecuencias que habría de tener su regalada conducta.

Según parece, el manipulado, hombre robusto por demás, era tan virgen como López Rodó o, al menos, llevaba mucho tiempo domeñando sus instintos. El caso es que, en arribando al trance de la meneanza, vomitó por aquel caño tal cantidad de su hombría, y con tanta fuerza que más parecía botella de champán, si no geiser de Islandia.

Los espectadores de la fila trasera, y aun de la más posterior, viéronse sorprendidos con una lluvia jupiterina, no precisamente de oro. Aquel maná caía en pautados chaparrones, sin que pareciera que fuese a escampar nunca. Alguien llamó airadamente, identificando el producto e increpando con soeces epítetos al que lo producía en cantidades tan industriales.
Se hizo la luz. El cateto pensó que la tierra, en eso de tragarse a los humanos, obra con una censurable falta de oportunidad. Doblemente corrido, trataba en vano de retornar a su nido la implacable regadera. Su colaboradora ponía cara de santa Teresita de Lisieux, aunque con más arrebol en las mejillas. Ambos fueron detenidos y conducidos a la presencia judicial, lo que ocasionó que se incoara el oportuno sumario por escándalo público, a falta de otra tipificación más especificadora.

El juez hizo el ofrecimiento de acciones a los poluídos, quienes no sólo quedaron enterados, sino que presentaron justificantes de los daños y perjuicios. Un prestigioso industrial incorporó a los autos la factura del sastre que había confeccionado su terno, que devino inservible. Y una señora, de lo más granado de la sociedad archidonense, presentó la cuenta de la peluquería donde, al siguiente día, hubo de hacerse lavar el cabello (el Fiscal no acaba de explicarse cómo pudo pasar la noche sin un lavado casero de urgencia).

Como primera providencia, puesto que así lo imponen las reglas de la moral, los intérpretes del raro suceso han contraído honesto matrimonio. ¡Gran equivocación! Imagínate lo que hubieran podido prosperar, en cualquier parte del mundo, tanto el prepotente poseedor de la manguera como su eficaz partenaire.

La causa está ahora en trámite de calificación. Cuando se dicte la sentencia, te proporcionaré una copia. Será un documento acreditativo de las reservas, no meramente espirituales, de nuestra recia estirpe.

Un fuerte abrazo.

Carta de Camilo José Cela a Alfonso Canales (7/2/1972)

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Jack Bauer, otro tipo duro

Pues si Chuck Norris es bueno, Jack Bauer es mejor. Lo siento por mi amigo McGuffin, pero yo soy más de Jack Bauer, que también tienes sus propias leyes (por cierto, deseando que pongan ya una nueva temporada de 24, ¿en qué cadena?). Además su hija, Kim Bauer (Elisha Cuthbert), está muy buena. Por si hay algún despistado, Jack Bauer …

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Chuck Norris, el ser superior

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Cami ChuckLleva tiempo rulando por la red, pero es que lo sigo leyendo y me parto.

El secreto de Chuck Norris ha sido revelado al mundo, corriendo el riesgo de que alguno no pueda soportarlo.

En Chuck Norris Facts puedes hacerte incluso tu propio diseño, como puede verse en la imagen.

Lo que todavía no había tenido ocasión de ver es al propio Chuck Norris en la televisión americana recitando 10 de las Leyes de Norris, cual Moisés, pero en lugar del Monte Sinai, en un cómodo sofá. El tío se lo toma con humor, como debe ser y se las lee en directo, incluso comentándolas. Es lo que tiene ser Chuck Norris.


[VIDEO NO DISPONIBLE]http://www.youtube.com/watch?v=n8QAeoFdM5g

Ahí van unas cuantas de estas exageradamente divertidas frases, que parece aumentan día a día:

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Hoy es el Día de la Marmota

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Arrrrrrriba excursionistas: Hoy es el Día de la Marmota. Sí, sí, hoy, 2 de Febrero es el Día de la Marmota, no es que me haya vuelto loco. Se celebra en Punxsutawney, Pennsylvania, y parece ser una tradición llevada allí por los alemanes y conocida por la popular película «Atrapado en el Tiempo«, que en su versión original se titulaba …

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Mucho ruido y pocas nueces

No, no voy a hablar de alguna nueva o antigua adaptación de Shakespeare. Quien más quien menos, se habrá visto “asaltado sonoramente” alguna vez por algún indeseable en una sala de cine. A mi me ha pasado recientemente y me voy a tomar mi pequeña venganza relatando aquí lo sucedido.

En un principio yo estaba felizmente sentado en mi butaca, después de los trailers y anuncios de rigor y en la pantalla ya estaban los créditos iniciales de la película. Entonces, tarde como es preceptivo, llegaron 3 tíos armando un poco de escándalo, riendo y tropezando con las butacas, a pesar de ser guiados por la linterna del acomodador, hasta llegar a mi altura. Al estar sentado justo en la primera butaca no solo me tuve que levantar, sino salirme para que pudieran entrar los 3 tipos, ya que iban cargados con paquetones de palomitas tamaño supergigantesco y una cocacola del tamaño de las copas que gana Fernando Alonso.

Una vez sentados, despojados de sus chequetas, colocados en su sitio y comentada la jugada, los mendas se pusieron en situación y el que estaba a mi lado levantó del suelo el paquete de palomitas y empezó a deglutir el mismo sin miramientos. Debido a la poca luz no puedo afirmarlo, pero la explicación más sencilla es que llevara guantes, sino no se entiende como tenía que remover tanto la caja para coger las palomitas. Además el cartón que usan en los cines debe ser el de los trasbordadores de la NASA, porque al rozamiento con las palomitas hacía un ruido como si estuviera forrado de amianto. Después de capturadas las palomitas, el tipo se las llevaba a la boca, las metía a presión y las devoraba de nuevo ruidosamente y, como no, con la boca abierta. Además se notaba que estaban recién hechas, porque crujían que ni el Titanic en sus peores momentos. Este proceso lo repetía el tío con una periodicidad mínima y sin dar muestras de agotamiento. Rebuscar, capturar, estrujar, masticar y de nuevo rebuscando. Repítase 800.000 veces o hasta acabar la susodicha caja de palomitas.

Los de la fila justo delante duraron 5 minutos y se cambiaron 3 filas más adelante, lo que calculo que amortiguaría el ruido que escucharan de las palomitas en un 3% a lo sumo.

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