Lista: Películas que tienen lugar en un solo escenario

Después del especial Películas rodadas en un solo plano, ampliamos nuestras miras y nos vamos a centrar película, que aunque estén rodadas en varios planos o secuencias, suceden en un mismo lugar, un solo escenario. Por cierto, hace poco hicimos una lista similar: películas de personas confinadas, pero no consideraremos en este caso en las que el lugar es algo tan extenso como un pueblo, o en las que gran parte del metraje nos cuenta la historia de otros personajes, además del encerrado, por ejemplo.

No vamos a ser puristas, eso sí, porque puede haber en algunos casos algún minutillo/plano que se escape del lugar, pero nos conformamos con que la casi totalidad de la acción transcurra en un mismo lugar.

Curiosamente, no todas las películas que os contamos que fueron rodadas en un plano sucedía la acción en un mismo lugar, ya que la gracia de muchas de ellas era que iban siguiendo a o a los protagonistas en sus devaneos varios.

Tampoco las películas que suceden en tiempo real (spoiler: habrá también especial) en su totalidad suceden en un mismo lugar.

El tiempo y el espacio son dos puntos vitales en la forma de contar una historia. A veces pensamos que las palabras o el guión son la base de una película, pero la forma de contarlas tiene mucha importancia, y ahí entran cosas como la música, la fotografía, el tiempo,… vamos que rodar una película no es coger la cámara y a ver qué pasa, por eso aunque a veces hagamos crítica un poco dura contra alguna película, vaya por delante que acabar cualquier película ya hay que considerarlo de por si un logro. Requiere un esfuerzo que no es desdeñable.

Pero sin más, vamos a ver la lista de algunas conocidas películas en las que los personajes no salen de un mismo lugar. Y a veces es pequeño…

Buried

Buried (Rodrigo Cortés, 2010)

Lección de cine claustrofóbico del director español Rodrigo Cortés.

El protagonista, Ryan Reynolds se pasa toda la película metido en un ataúd. Y aunque a algunos matrimonios se les haya acabado el tema de conversación a la media hora de empezar el confinamiento aquí no, la acción y la intriga no se detiene en toda la película.

La Soga

La Soga (Alfred Hitchcock, 1948)

Sí, aunque sea una película ya comentada en las rodadas en un plano, la ponemos aquí también. La teatral situación transcurre en una misma casa en la que los protagonistras han quedado para cenar.

El maestro Hitchcock creando suspense como solo él sabía.

Náufragos (Alfred Hitchcock, 1944)

Repetimos con el orondo director británico que en esta ocasión ambientó una historia en un bote salvavidas en el que viajan los protagonistas.

Curiosidad: se las arregló aún así para hacer uno de sus clásicos cameos.

El hoyo

El Hoyo (Galder Gaztelu-Urrutia, 2019)

Una extraña cárcel vertical en la que los reclusos han de permanecer un tiempo y salen «con premio». La acción transcurre en una (bueno, en varias pero son iguales) celda cuadrada con un agujero en medio, no hay más.

Grotesco debut en la dirección de Galder Gaztelu-Urrutia con una película de terror humano no apta para finolis.

Saw

Saw (James Wan, 2004)

Seguimos con el cine de terror, grotesco y de mal gusto, que es el que gusta a muchos, paradójicamente.

En esta ocasión los protagonistas se pasan la película encerrados en un sótano al que han sido metidos por una razón. Descubrirlo no será tan importante como mantener la vida.

Comienzo de una saga que se sigue extendiendo.

Locke

Locke (Steven Knight, 2013)

Si llevamos Buried a una Road Movie tendríamos Locke.

Tom Hardy conduciendo y con un móvil como único compañero de reparto. Encerrado en un coche pero con mucho que decir y pensar.

Film independiente que hizo su ruta por circuitos festivaleros y llegó a ganar un European Film Award, que no es poco.

Última llamada

Última Llamada (Joel Schumacher, 2002)

Y de nuevo, si llevamos Buried a una cabina de teléfonos, tenemos Última Llamada.

Para los millenials, una cabina de teléfono es un ataud horizontal desde el que se podía llamar por teléfono metiendo monedas. Lo que pasa en que en este caso a Colin Farrel su interlocutor le hacía ponerse un poco tenso.

El Club de los Cinco

El Club de los Cinco (John Hughes, 1985)

Película típica ochentera y típica de adolescentes de instituto, una de esas de culto, no se sabe muy bien porqué.

Los cinco protagonistas del título son castigados y toda la acción transcurre en la biblioteca de su instituto donde llegarán a conocerse algo mejor.

Cube

Cube (Vincenzo Natali, 1997)

Pasamos del look ochentero desenfadado y juvenil al típico look noventero, más oscuro y pretencioso sin llegar a nada.

En este caso el escenario es una enorme prisión llena de trampas compuesta por cubos que se van desplazando. Angustia y claustrofobia en otra típica película en la que saber lo que pasa es algo que también necesitan los protagonistas.

El Ángel Exterminador

El Ángel Exterminador (Luis Buñuel, 1962)

Nos vamos a un clásico en toda regla, ganador de Cannes y dirigido por Luis Buñuel.

Con el toque surrealista y la maestría del director aragonés, en este caso los comensales de un banquete se ven encerrados sin poder salir de la casa en la que se encuentran por razones que desconocen.

Perfectos desconocidos Alex de la Iglesia

Perfectos Desconocidos (Álex de la Iglesia, 2017)

Incluimos esta película porque yo mismo os hablé de ella hace no mucho, pero hay muchos remakes iguales.

Durante una cena una cuadrilla de amigos juegan a dejar los móviles en la mesa, para que todos puedan ver llamadas y mensajes. Toda la película transcurre en el salón donde tiene lugar la cena. Hay un poco de trampa: está basada en una obra de teatro.

El bar (Álex de la Iglesia, 2017)

Mismo director, mismo año de estreno y mismo escenario único. Quizás así sea más rápido y barato rodar.

En este caso es un bar el lugar en el que todo sucede. Unos personajes sin relación entre ellos se ven de repente sin poder salir de él por motivos que deberán ir descubriendo.

Dogville (Lars Von Trier, 2003)

Locura o genialidad del director danés, pero con su sello diferenciador y originalidad.

Si nos atenemos a la historia, ésta transcurre en el pueblo de Dogville pero si hacemos caso a nuestros propios ojos veremos un escenario con unas líneas en el suelo. Minimalismo y lo del escenario del título de este post aquí es literal.

12 hombres sin piedad

Doce Hombres sin Piedad (Sidney Lumet, 1957)

Las películas de juicios lo tienen más fácil.

En este caso Lumet llevó la tensión del momento a la sala del juicio, único lugar desde el que nos cuenta como los miembros de un jurado han de dar su veredicto.

Y lo dejaremos aquí, aunque se podrían incluir otras como El Coloso en Llamas o La Jungla de Cristal, cuya acción transcurre en edificios, aunque la cámara nos lleve dentro y fuera, por eso no he puesto las de este tipo.

O Funny Games, con unos ricos pijos encerrados en su propia casa.

Tampoco historias que suceden en barcos o dentro y fuera de lugares como bases lunares, bases antárticas o películas de este estilo, seguro que os vienen varias a la mente.

Lo cierto es que quizás esta lista se merezca una segunda parte.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: