La Doble Crítica: Joker 2019

En Cuak estamos de reformas y de innovación y hoy traemos el formato rompedor de LA DOBLE CRÍTICA.

No vamos a hacer una, sino DOS CRÍTICAS, DOS, al alimón, simultaneas y a un precio insuperable, GRATIS.

La película elegida ha sido Joker de la que hemos podido disfrutar en pantalla grande y versión original, como más nos gusta ver cine del bueno.

Disfrutadlas. Ja jajajajajajajajajajajajaja… que diría el Joker.

Risa forzada de Joaquin Phoenix como El Joker
Esto sí que es una risa forzada

Joker por Travis Bickle

No se le había dado hasta la fecha en la saga de Batman apenas espacio al Joker, el villano. La película de Todd Phillips (director de la saga Resacón en las Vegas), de la cual es coguionista se ciñe en exclusiva al Joker para tratar de desentrañarlo. No es tarea fácil pues como dice en un par de ocasiones, Arthur Fleck, el Joker, no se puede esperar de alguien que se comporte normalmente cuando tiene problemas psicológicos, como en su caso.

Alrededor del Joker está su madre, Penny, al cuidado de su hijo desde hace años. Los dos viven en un edificio ruinoso. (OJO: Destripamiento en curso: Joker descubre a través de las cartas que su madre envía a Thomas Wayne, que éste es su padre, o eso piensa su madre. Luego veremos que su madre tuvo problemas psicológicos, que Arthur fue adoptado, vejado y maltratado por su padre adoptivo. Queda la duda de si la paternidad de Thomas sobre Arthur es real o se trata de una fantasía de Penny. Me inclino a pensar que Thomas buscó la manera de hacer pasar a Penny por loca y quitársela de encima a él y al hijo de ambos.

Arthur fantasea con ganarse la vida como humorista, haciendo comedia en vivo. Un día, disfrazado de payaso en la calle, recibe una paliza a manos de unos jóvenes. La realidad que circunda y atenaza al Joker y a los habitantes de Gotham es de tensión, violencia, siempre al borde del estallido y el caos, con ganas de liarse a mamporros a la mínima.

El Joker también baila y la subida a su casa es peor que la de Rocky Balboa entrenando
Joker bailón

El comportamiento del Joker, que hasta la fecha se había mantenido comedido, en parte gracias a los medicamentos que toma, se ve en un momento determinado dislocado cuando dé rienda suelta a su naturaleza violenta, aquella que clama violencia. Una noche, la discusión en un metro con tres jóvenes que quieren darle una paliza, cuando el Joker comienza a reír de forma incontrolada, se salda con la muerte de los tres jóvenes. De no haber sacado el Joker el revólver el fiambre muy posiblemente hubiera sido él mismo. Joker decide cobrarse venganza tras haber abierto la caja de Pandora. Así despachará a un compañero del oficio que le ofreció un arma, lo cual le acarrea poco después el despido, para luego desentenderse del asunto. Más tarde (OJO: Destripamiento en curso: Joker dará matarile al archiconocido presentador Murray, porque lo lleva a su programa para entrevistarlo tras haberse mofado en directo y ante todo el país de él).

La duda que surge en todo aquel que haya visto la película es saber si Sophie y su hija son asesinadas por el Joker o no. (OJOOOOOO: Destripamiento en curso: El director y coguionista dice que no). Esto parece reducir el posicionamiento hacia el Joker pensando que el Joker solo mata a quien se lo merece, a quien le ha hecho algo malo y su crimen responde a una (macabra) reacción de causa-consecuencia. El Joker, sin él pretenderlo pues se desentiende absolutamente de la política y de cualquier adhesión ideológica, en su discurso frente a Murray cargará contra los poderosos, los ricos, aquellos que orillan, ningunean, invisibilizan a todos aquellos marginados, parias, que no han conseguido hacerse una fortuna, unos perdedores a los que los triunfadores quieren recluidos en sus edificios ruinosos, como pordioseros bajo los puentes, menesterosos fuera de su vista, alejados de sus fastuosas mansiones.

Casi en su totalidad es Joaquin Phoenix en la piel del Joker el que ocupa, colma y rebasa la pantalla. Su rostro da buena cuenta del gran actor que es Phoenix. Hay momentos que helarán la sangre del espectador, como cuando el Joker siente que le están tomando el pelo, que se ríen de él. Ese sentimiento de rencor e ira que afluye a sus ojos, así como esa risa que surge en los momentos más dramáticos convierten el comportamiento del Joker, a través de su metamorfosis gestual, en algo totalmente impredecible.

La ciudad  de Gotham no tiene ningún halo de fantasía, es muy real y descarnada, puede ser cualquier urbe grande hoy en día. Todo se presenta muy crudo, sin apenas filtros, y la cámara registra bien el clima de violencia que se respira en cada fotograma. Joker es una película que sin duda dará que hablar, que plantea muchos interrogantes en el espectador que fomenta el debate, las hipótesis abiertas. 

Joker es un producto fílmico importante, perdurable, una gran película.

Joker por Jorge Fernández

Creo que a esta altura de la película, todos conocemos al Joker como un personaje de ficción, de esos malos que se jactan con su propia maldad. Pertenece al mundo de los personajes de DC comic, opuestos al universo Marvel, en cuanto a superhéroes se refiere, aunque ambas franquicias llevan bien ser los abanderados de los superhéroes en la tierra, en esa especie de guerra fría en la que cada uno hace lo suyo lo mejor que puede ($$$) sin meterse en el terreno ajeno. Es algo que digo desde la distancia, ya que los superhéroes no son lo mío.

Humorista venido a menos
Arthur Fleck, humorista

El Joker dentro de estos personajes está supeditado a las historias de Batman. Como secundario siempre, y no saliendo en todas las películas, hay que decir que cada vez ha cogido más protagonismo. En estas películas y series siempre ha sido un personaje histriónico, con una maldad no exenta de humor (negro). Pero que cada vez ha ido cogiendo más protagonismo es indudable. A pesar de su color en cuanto al maquillaje y la ropa, el personaje de El Joker en sus interpretaciones se ha ido «oscureciendo», dejando traslucir su lado psicológico mucho más profundo y más dado a interpretaciones recordadas y personajes que no quedan en la banalidad de la caricatura.

Parece que el culmen de esta evolución fue Heath Ledger, que en 2009 consiguió el Oscar póstumo por el personaje de El Joker que interpretó en El Caballero Oscuro (2008) como Mejor actor Secundario.

Ahora llegamos a la nueva evolución del personaje de El Joker, porque ya no es un secundario de Batman. El Joker ha crecido como personaje y esta película, cuyo título no deja lugar a dudas, es el personaje, no ya principal, sino omnipresente. No hay tramas secundarias con otros personajes, todo fluye en torno a Arthur Fleck y asistimos con la respiración contenida a su transformación en El Joker.

Y sí, huele a Oscar y a todos los premios que quieran darle, porque Joaquin Phoenix, una vez más, se entrega para meterse literalmemte en la piel de este personaje y darle un sello y una personalidad que no habíamos visto a otros actores anteriormente, con la excepción posiblemente de Leadger.

Lo que más llama la atención es este caso es que la película no es de superhéroes, por mucho que se pudiera esperar. Lo que tiene la saga de Batman es que los personajes que la habitan no tienen superpoderes más allá de un gusto por el estilismo por encima de cualquier mortal. Batman y compañía tienen muchos recursos, mucha imaginación y muy mala leche, pero no han recibido radiaciones, ni vienen de otros planetas, ni han sido tocados por la varita mágica de ningún Dios, por lo que son mortales, y aquí esto se intensifica más que nunca.

Otra gran ausencia es la de Batman. Ni aparece, ni se le intuye, ni destaca un murciélago en todo el metraje. Para un desconocedor de la saga, no hay pistas de lo que vendrá después. Vale, sí, aparece (y desaparece) la familia Wayne como personajes, diría yo, más que secundarios y con relativa relevancia en la trama, pero son meros accesorios para encauzar al personaje principal. También vemos al pequeño Bruce, que sabemos que acabará siendo Batman, pero no hay nada de él aún en ese niño, aunque asitimos a cierta escena que es la semilla que le hará convertirse en ese abusón de delincuentes que será de mayor. Quizás sea la única en la que no está Joker directamente incluido, aunque esté muy cerca.

Una vez marcados los antecedentes, debo decir que me quito el sombrero ante la interpretación de Joaquin Phoenix. No interpreta a un superhéroe, o supervillano en este caso, sino a un ser mundano, a un enfermo psicológico con toda su dureza y su crudeza. Y ese es el tono que impera en toda su interpretación, en las 2 horas que dura Joker.

El propio personaje en varios momentos hace referencias a como trata la sociedad a los enfermos mentales, ignorándolos. En este caso, nuestro protagonista, Arthur, es un hombre de mediana edad que vive con su madre y que se ve traicionado por todos los que le rodean. Una sociedad que cuando no le invisibiliza, le maltrata, una madre que dice quererle pero le miente, una vecina por la que se siente atraído, pero que le ignora, unos compañeros de trabajo que dicen ser sus amigos, pero le meten en líos, unos servicios sociales que le asisten, pero le dejan tirados y una ciudad en la que está obligado a vivir, pero en la que nunca en su vida ha sido feliz.

Un hecho tan fortuito como desafortunado hará que todo cambie en la actitud de Arthur y que se de cuenta de que a pesar de todo, puede ser protagonista de su propia vida y estar muy presente en la de los demás, algo nuevo para él. Le gusta esa sensación y se decide a mantenerla de forma poco ortodoxa pero efectiva, ya que el caldo de cultivo que se ha gestado en la ciudad en contra de los poderes le ayuda a ello.

En su mente enferma la imaginación no se distingue de la realidad, como se muestra de forma magistral en la película, pero en un momento ve como hacer que ambas cosas confluyan. Y en esa perturbada, como ha vivido tantos años sufriendo vejaciones, lo malo y lo bueno no están tan diferenciados, por lo que para él, cruzar esa línea es algo sencillo. Y las consecuencias, tras años de no ser él quien las elegía, no le importan lo más mínimo. Por eso se siente invencible.

Curiosamente en la película en un papel secundario está Rober De Niro y la ida de olla del personaje de El Joker, recuerda mucho a otro personaje que interpretó este actor. Me refiero al Travis Bickle (sí, el mismo que firma la otra crítica un poco más arriba) de Taxi Driver. Mente un tanto enferma, sociedad y ciudad que le perturba, cambio físico, asesinato,… si me venden Joker como un remake de Tavi Driver, lo compro.

El propio director lo asume como una de sus influencias, aunque no la única:

A quien no hubiese comprado como director de esta joya de película es a su director, Todd Phillips, echando un vistazo a su trayectoria: Resacón en las Vegas y secuelas, Viaje de pirados, Starsky y Hutch,… hasta Borat como guionista, con la que consiguió una nominación al Oscar. Le salva que todo el peso de la película está en la interpretación de Joaquin Phoenix, pero sus trabajos anteriores no me cuadran con el estilo de Joker.

En definitiva, personaje para recordar, interpretación para premiar, película para disfrutar y crítica para que os abra la mente y dejéis vuestros puntos de vista.

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Y por si alguno quiere hacerse con la banda sonora, ya se puede adquirir

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